Con temor salieron a trabajar este sábado los choferes de Translima, tras el ataque armado contra una cúster de la empresa ocurrido el martes 28 de julio, un atentado que fue reivindicado por la organización criminal autodenominada ‘Los Albaneses’. En conversación con un equipo de RPP, conductores de las rutas 21 y 29 del consorcio denunciaron que son víctimas de extorsión por parte de hasta seis bandas criminales, las cuales les exigen distintas sumas diarias.

“Uno está trabajando siempre con temor. Si no salimos a trabajar, ¿cómo llevo algo a casa?”, dijo un chofer. “Nos están pidiendo 50 000 soles y un monto diario de 15 soles por vehículo”, refirió una transportista.

Una situación similar enfrentan los choferes de la ruta 18 de Translima, que cubre el trayecto Carabayllo-Jesús María, donde bandas delincuenciales solicitan cupos extorsivos bajo la amenaza de perpetrar atentados. Los conductores aseguraron que en las próximas horas acudirán a la sede de la División Policial de Lima Norte para reunirse con las autoridades y encontrar una solución a su problemática. Según indicaron, el objetivo es que se retome el resguardo en los paraderos y en plena ruta, debido a que —aseguraron— actualmente la protección es inexistente.

El ataque armado de ‘Los Albaneses’ ha generado un clima de temor entre los choferes de Translima, quienes salieron a trabajar este jueves con evidente preocupación. Los conductores manifestaron su temor tras el ataque armado que sufrieron el miércoles, cuando sujetos dispararon contra uno de sus buses en el distrito de San Juan de Lurigancho. Pese a la presencia policial en la zona, los trabajadores señalaron que la inseguridad persiste y pidieron mayores garantías para poder laborar. “Tenemos miedo, pero necesitamos trabajar para llevar el pan a nuestras casas”, declaró uno de los choferes. La empresa Translima informó que reforzará las medidas de seguridad y coordinará con las autoridades para proteger a sus trabajadores.

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