El expresidente Ollanta Humala abandonó ayer el penal de Barbadillo (Ate) luego de que el Poder Judicial ejecutara el fallo del Tribunal Constitucional (TC) que ordenó su excarcelación. La resolución fue emitida por el juez César Riveros Ramos, del Primer Juzgado de Investigación Preparatoria de la Corte Superior de Justicia Penal Especializada, al promediar las 4:00 p.m., y dispuso “la excarcelación en el día” del exmandatario.

El TC, en su decisión del último jueves por la noche, anuló todo el proceso penal contra Humala, que había culminado en una sentencia en primera instancia por lavado de activos, por presuntos aportes en campaña al Partido Nacionalista, y que lo condenó a 15 años de prisión.

Casi cuatro horas después de la orden judicial, Humala salió del establecimiento penitenciario al interior de un vehículo, del que descendió para declarar ante la prensa. “Hemos sido víctimas de una persecución política y judicial. El 15 de abril del año pasado fui secuestrado por el Estado y después los sicarios del sistema regularizaron una situación ilegal. Jamás hemos cometido delito alguno. Nunca he recibido aportes de campaña ni de Venezuela ni Brasil”, indicó.

En esa línea, añadió: “Han hecho que tenga que asilar a mi esposa y sacar a mis hijos del país. Hoy estoy denunciando que hemos sido perseguidos hasta el punto de verme detenido en una prisión. Tiene que haber justicia para esta situación”. Asimismo, afirmó que “necesitaban perseguirnos por nuestra gestión de gobierno e ideología política”.

Ya en su domicilio, el exjefe de Estado sostuvo: “El brazo armado del Grupo Colina del Ministerio Público, que es el Equipo Especial Lava Jato, nos persiguieron, usurparon funciones del Poder Judicial y de la ONPE y criminalizaron aportes de campaña”.

Horas antes, la presidenta Keiko Fujimori había calificado la decisión del TC como “natural” y llamó a respetarla. “Cuando se vive un Estado de derecho, se tienen que respetar las resoluciones, nos guste o no”, indicó.

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