En febrero del 2024, un equipo de geofísicos franceses desplegó instrumentos de medición a dos kilómetros de profundidad en el sureste del océano Índico. Solo dos meses después, lograron algo inédito: la primera observación en tiempo real de la formación de un nuevo fondo oceánico, un proceso que, según detallaron, ocurre con esa intensidad apenas una vez cada 40 años.

Los científicos vieron cómo la corteza terrestre se fracturaba y liberaba una enorme cantidad de lava que, al solidificarse, ensanchó el lecho marino más de un metro. El evento fue documentado por los investigadores, quienes además registraron varios metros de movimiento del suelo oceánico y enormes flujos de magma brotando desde las profundidades.

"Tuvimos muchísima suerte", dijo el geofísico Jean-Yves Royer, de la Universidad de Brest, coautor del estudio publicado en Nature. "¡En apenas dos meses! Mientras que la intensidad del evento que acabamos de presenciar ocurre solo una vez cada 40 años", agregó Royer, quien participó en la expedición que observó cómo se ensanchaba una dorsal oceánica en esa zona remota del planeta.

¿Qué es la expansión del fondo marino?

Este fenómeno es un aspecto crucial de la tectónica de placas, el movimiento constante de fragmentos de la corteza terrestre, tanto grandes como pequeños, entre sí. La corteza terrestre se compone de un 70% de corteza oceánica y un 30% de corteza continental (que forma los continentes). La corteza oceánica es más densa que la continental y, debido al enfriamiento, también más densa que el manto subyacente. Como resultado, las placas oceánicas se hunden profundamente en la Tierra (por ejemplo, en la costa oeste de Sudamérica).

Los expertos detectaron enormes láminas de magma que brotaban desde las profundidades. Foto: Gemini IA Ubicación del evento geológico en el oceáno Índico. Foto: Nature

Ubicación del evento geológico en el oceáno Índico. Foto: Nature

El fenómeno, que duró 16 días, arrancó con una serie de terremotos el 24 de abril del 2024 a las 4.50 p. m. En las dos horas siguientes, una sección de la dorsal oceánica se hundió más de un metro; luego continuó bajando, aunque a menor ritmo. Antes de que pasara un día, la lava ya fluía por una fisura. Al final, el lecho marino se hundió 4 metros en total, los dos lados originales de la abertura se separaron más de un metro y brotaron 160 millones de metros cúbicos de lava, una cantidad difícil de dimensionar. Este proceso, que ocurre en las dorsales oceánicas —paisajes montañosos sobre el fondo marino que funcionan como espinas dorsales—, es el que da origen a nueva corteza oceánica en otras partes del planeta. Allí las placas se separan como dos cinturones que se desplazan muy lentamente en direcciones opuestas, y el manto terrestre asciende y se funde, formando largas fisuras por donde la lava llega a la superficie.

Hasta ahora, ese mecanismo jamás se había podido ver en directo. Los científicos escogieron el sureste del océano Índico porque en esa zona la dorsal se expande con relativa rapidez. "Los eventos de expansión son impredecibles, pero esta es una zona activa, con una expansión promedio de unos 7 centímetros por año", señaló Royer. Además, la cercanía de la isla francesa de Reunión fue clave: desde allí, el buque de investigación Marion Dufresne realiza expediciones anuales a islas como Crozet, Kerguelen y Ámsterdam. "Pudimos aprovechar esa oportunidad", agregó el investigador.

Douwe van Hinsbergen, profesor de Tectónica Global y Paleogeografía en la Universidad de Utrecht, no participó en la investigación, pero la recibió como un obsequio: "A veces uno recibe un regalo, y este es uno de ellos". El especialista, que estudió la antigua corteza oceánica de Omán —hoy expuesta en la superficie—, señaló que el hallazgo francés confirma lo que ya había observado en campo: "Vi canales de lava formándose a lo largo de las fisuras de las dorsales oceánicas. Esto ya demostraba que cada canal se forma porque las dos placas se mueven aproximadamente un metro unas respecto a otras". Ahora que se comprobó esa expansión de cerca de un metro, encontró una "explicación física lógica" que evidencia "la gran resistencia de las placas tectónicas y las dorsales que las separan".

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