Un equipo de astrónomos logró medir por primera vez el borde real de IC 1101, la galaxia más grande conocida hasta el momento. Las imágenes más profundas jamás obtenidas de este coloso cósmico revelaron que su diámetro alcanza aproximadamente 520 kilopársecs, lo que equivale a 1,7 millones de años luz. Además, los investigadores determinaron que alberga una masa estelar cercana a 3,4 billones de veces la del Sol. El hallazgo fue publicado el 16 de julio en el servidor arXiv.

El estudio también permitió superar uno de los mayores obstáculos para analizar estas estructuras: diferenciar dónde termina la galaxia y dónde empieza la tenue luz que se extiende entre los miembros de un cúmulo galáctico. Para lograrlo, los científicos eliminaron la contaminación provocada por la luz dispersa de más de 250 estrellas del primer plano. Así quedó al descubierto el verdadero límite de IC 1101, que se ubica en el centro del cúmulo de galaxias Abell 2029.

Los investigadores también confirmaron que este gigante cósmico continúa expandiéndose cada vez más.

Los gigantes cósmicos

Las galaxias más grandes del universo reciben el nombre de galaxias más brillantes de cúmulos (BCG, por sus siglas en inglés). Estos sistemas alcanzan dimensiones extraordinarias tras absorber numerosas galaxias más pequeñas durante miles de millones de años. Ese proceso de crecimiento continuo deja rastros visibles en forma de corrientes estelares y enormes halos de estrellas alrededor de la galaxia principal.

Para IC1101, el diámetro se estima ahora en 1,7 millones de años luz , mayor que las estimaciones previas. Foto: Pan-STARRS Comparación de imágenes compuestas en color de IC 1101 obtenidas a partir de diferentes estudios de imagen. Foto: Carlos Marrero-de la Rosa

Comparación de imágenes compuestas en color de IC 1101 obtenidas a partir de diferentes estudios de imagen. Foto: Carlos Marrero-de la Rosa

Con un diámetro confirmado de 520 kilopársecs, IC 1101 se mantiene como la galaxia más grande conocida. El hallazgo fue posible gracias al trabajo del Instituto de Astrofísica de Canarias, que centró sus esfuerzos en este caso extremo. Investigaciones previas hablaban de hasta 607 kilopársecs, pero esa cifra no correspondía a un borde claramente definido; las nuevas observaciones lograron ubicar con mayor precisión el límite físico real de la estructura.

La magnitud de IC 1101 resulta abrumadora frente a la Vía Láctea, cuyo diámetro ronda apenas los 30 kilopársecs. Es decir, la gigante posee una extensión cercana a 17 veces la de nuestra galaxia.

El reto en la medición de galaxias

Medir una galaxia de ese tamaño es un desafío porque su brillo disminuye de forma gradual hasta confundirse con la luz difusa entre las galaxias del cúmulo, lo que dificulta definir dónde termina una estructura y comienza otra. Para superar ese obstáculo, los investigadores recurrieron a imágenes ultraprofundas de la Wide Field Camera del Isaac Newton Telescope (INT). Luego elaboraron un modelo detallado del comportamiento óptico del telescopio con decenas de estrellas de referencia, lo que permitió eliminar, una por una, las señales de más de 250 estrellas. Así quedaron visibles regiones extremadamente débiles que antes permanecían ocultas.

El análisis del cambio de brillo, desde el centro hacia el exterior de la galaxia, permitió al equipo localizar un radio de 260 kilopársecs, lo que equivale a un diámetro de 520 kilopársecs. En el estudio, los investigadores señalaron que "el radio del borde medido para IC 1101 continúa entre los valores más grandes registrados hasta la fecha para una galaxia individual y corresponde a un diámetro proyectado de aproximadamente 520 kilopársecs".

La estructura de esta gigantesca galaxia todavía sigue creciendo. Las observaciones revelaron ocho estructuras estelares extensas, débiles y asimétricas más allá de su borde principal, dos de las cuales coinciden con alteraciones ya detectadas en el gas caliente del cúmulo mediante rayos X. Esa señal apunta a la incorporación constante de nuevo material, y según los autores, "las regiones exteriores de IC 1101 muestran claras señales de un proceso continuo de acumulación de masa".

Esta evidencia se relaciona con un estudio previo basado en rayos X, que vinculó esas perturbaciones con la colisión entre Abell 2029 y otro grupo de galaxias ocurrida hace aproximadamente entre 2.000 y 3.000 millones de años. De esta manera, la acumulación de masa en las zonas externas indica que IC 1101, la galaxia más grande conocida con su extensión de 1,7 millones de años luz, aún aumenta de tamaño.

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