SpaceX registró el lunes su segunda postergación de lanzamiento en apenas una semana, esta vez con el cohete Falcon 9 a punto de despegar desde la base aérea de Vandenberg, en California (EE.UU.). La misión, que debía poner en órbita 24 satélites de la constelación Starlink, fue abortada justo cuando los motores del vehículo comenzaban a encenderse. El episodio se suma al ocurrido el pasado jueves, cuando la compañía fundada por Elon Musk también suspendió la decimotercera prueba de su nave Starship instantes antes del despegue desde Starbase, en Texas.
“El lanzamiento de Starlink de hoy fue suspendido; el vehículo y la carga útil permanecen seguros”, informó SpaceX en redes sociales, sin ofrecer mayores detalles sobre las causas de la interrupción. El guion del lunes fue similar al del jueves, aunque en aquella ocasión Musk sí explicó lo sucedido: «algunos de los motores no arrancaron, lo que desencadenó una interrupción automática del lanzamiento», escribió en X, antes de precisar que reemplazarán dos de los motores Raptors del cohete para el próximo intento, programado para las 17:45 hora local (22:45 GMT) del jueves.
Los aplazamientos consecutivos se producen en un momento de creciente escepticismo y preocupación por parte de la NASA, que depende de SpaceX para proporcionar el vehículo que descenderá a los astronautas a la superficie lunar desde la cápsula espacial. Las demoras acumuladas llevaron a la agencia espacial estadounidense a advertir a la compañía que el contrato no era un cheque en blanco, y le indicó que está dispuesta a reabrir la competición si continúa el incumplimiento de los plazos previstos.
El desarrollo de Starship es considerado en EE.UU. como fundamental para el regreso del ser humano a la Luna, que la NASA proyecta que ocurra en 2028.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta