La crisis migratoria que estalló en la ciudad autónoma de Ceuta, en la frontera entre España y Marruecos, ha provocado una reacción inmediata de varios países europeos, que han decidido reforzar sus controles fronterizos y medidas de seguridad ante el flujo masivo de personas.
El epicentro de la emergencia se registró el último jueves, cuando más de 60 mil personas llegaron hasta la zona fronteriza entre Castillejos (Marruecos) y Ceuta (España) y cruzaron la valla que separa ambas ciudades. Este hecho ha sido calificado como una crisis migratoria de gran magnitud para el país ibérico, que ha visto desbordada su capacidad de respuesta en el enclave norteafricano.
Hasta el cierre de esta nota, las Fuerzas de Seguridad españolas estimaban que unas 53 mil personas habían retornado voluntariamente a suelo marroquí. El Ministerio del Interior de España había detallado previamente que las salidas desde Ceuta hacia el país vecino se estaban produciendo a un ritmo de 150 personas por minuto, luego de que ambos gobiernos alcanzaran un acuerdo para la repatriación de los migrantes. La decisión de retornar también respondió a la ausencia de comercios, superficies comerciales o bares abiertos en Ceuta para atender sus necesidades más básicas.
Pese a los retornos voluntarios, la agencia EFE reportó que miles de marroquíes aún deambulan en territorio español. La ciudad fronteriza permanece completamente cerrada en el aspecto comercial y laboral, con todos los negocios con las persianas bajadas ante la inseguridad percibida tras la entrada masiva. En paralelo, la Guardia Civil y el Ejército español continúan custodiando la zona fronteriza del Tarajal para impedir el acceso de más personas por el mar.
El balance de la tragedia incluye, hasta el momento, el hallazgo de un total de 57 cadáveres en la costa española de Ceuta, según información policial recogida por EFE. Las víctimas corresponden a marroquíes y argelinos que intentaron cruzar a nado hacia el territorio europeo.
En este contexto, la respuesta de la comunidad europea no se ha hecho esperar. En Francia, el ministro del Interior, Laurent Núñez, dispuso quintuplicar desde este sábado el número de agentes encargados de los controles fronterizos con España, con 334 policías y gendarmes que se sumarán a los efectivos habituales. En un mensaje publicado en su cuenta de X, Núñez justificó ese dispositivo y precisó que este viernes ya se triplicaron los refuerzos, junto a los medios desplegados habitualmente, con 184 policías y una vigilancia reforzada con drones.
“Frente a la situación en Ceuta, conforme a la demanda del presidente de la República (Emmanuel Macron), ha empezado el despliegue de los refuerzos en la frontera española”, indicó el ministro en la red social. A partir del sábado, a los agentes adicionales se sumarán medios de vigilancia aérea, con tres aviones, y se incrementarán las patrullas en los trenes que circulan por el eje ferroviario entre Francia y España.
El propio Macron, si bien ha mostrado su solidaridad con España y ha ofrecido “cualquier ayuda necesaria” —además de proponer la intervención de la agencia europea Frontex, que las autoridades españolas no han aceptado—, por otra parte ha ordenado más controles en la frontera con el país vecino para impedir que las personas que han entrado por Ceuta puedan llegar a territorio francés de forma clandestina.
En Italia, la primera ministra Giorgia Meloni ha defendido la aplicación de controles en sus fronteras a personas llegadas desde España por “seguridad nacional”. La jefa de Estado explicó en sus redes sociales su decisión de “suspender temporalmente el régimen de libre circulación previsto por el Acuerdo de Schengen en las conexiones marítimas y aéreas con España, reintroduciendo los controles fronterizos”.
Mientras tanto, desde Washington, EE.UU. ha acusado a España de “facilitar la inmigración ilegal masiva a Europa”, tras la crisis en territorio español, donde miles de personas provenientes de Ceuta cruzaron la frontera de forma irregular.
La ministra del Interior de Finlandia, Mari Rantanen, del partido de ultraderecha Verdaderos Finlandeses, se sumó este viernes a la propuesta de excluir a España del espacio Schengen debido a la crisis migratoria en Ceuta, una posibilidad que Italia ya está evaluando. En declaraciones al diario 'Helsingin Sanomat', Rantanen calificó lo ocurrido el jueves como una "invasión migratoria" y señaló que la situación en la ciudad autónoma refleja un "fracaso absoluto" de la política migratoria española.
"España ha fracasado por completo en la protección de la frontera exterior del espacio Schengen frente a la migración irregular. Esto no puede continuar. Todos los países europeos deben apoyar la propuesta de Meloni. Los países que no cumplen con su obligación de proteger la frontera exterior no pueden ser miembros de Schengen", escribió Rantanen en la red social X.
"Esto no puede seguir así, con España rindiéndose en la frontera sur de Schengen, que también es nuestra frontera exterior de la Unión Europea (UE). Hay que poner fin a esta situación de una forma u otra", afirmó. A su juicio, el Gobierno español debe hacer todo lo posible para detener la migración irregular masiva en la frontera sur europea, del mismo modo que Finlandia mantiene cerrada a Rusia la frontera norte del espacio Schengen desde 2023 para evitar el uso instrumentalizado de la migración por parte de Moscú. "España debe hacer lo que le corresponde o no podrá formar parte del espacio Schengen", subrayó.
Mientras tanto, el Ministerio del Interior de Italia dispuso este viernes la reintroducción de controles en puertos y aeropuertos a personas procedentes de España por la crisis en Ceuta tras la llegada de miles de personas desde Marruecos. El Gobierno posteriormente precisó que los controles serán aleatorios y solo afectarán a ciudadanos de países de fuera de la Unión Europea llegados desde España. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, justificó la medida en un mensaje publicado en su cuenta oficial: "Se trata de una medida extraordinaria, adoptada para proteger la seguridad nacional y prevenir posibles repercusiones para nuestro país. La medida permanecerá en vigor únicamente durante el tiempo necesario, prestando especial atención a limitar cualquier impacto sobre los flujos turísticos del verano", afirmó.
Asimismo, recalcó que Italia está "dispuesta a apoyar toda iniciativa europea de respaldo a las instituciones españolas que sea necesaria para restablecer el pleno control de las fronteras exteriores de la Unión Europa y afrontar con determinación la situación actual". "Defender las fronteras significa defender la seguridad de los ciudadanos, combatir la inmigración irregular y golpear a las redes criminales que trafican con seres humanos", culminó. En su publicación, Meloni también anunció en italiano la suspensión temporal del régimen de libre circulación previsto por Schengen en los enlaces marítimos y aéreos con España.
En Bélgica, el ministro de Exteriores Maxime Prévot dijo este viernes que la situación en Ceuta es "una cuestión europea, no exclusivamente española", a la vez que pidió a España que garantice "la protección de sus fronteras". "Bélgica sigue de cerca la situación en Ceuta. Cuando un Estado miembro situado en la frontera exterior se ve sometido a tal presión, se trata de una cuestión europea, no exclusivamente española. En momentos como estos, España debe garantizar la protección de sus fronteras y contar con la colaboración tanto de las autoridades europeas como de las marroquíes", dijo el ministro.
El jueves, más de 60 mil personas llegaron hasta la zona fronteriza entre Castillejos (Marruecos) y Ceuta (España) y cruzaron la valla que separa las dos ciudades.Fuente: EFE
La reacción más dura llegó desde Praga. El primer ministro de la República Checa, Andrej Babis, pidió este viernes la exclusión inmediata de España del espacio Schengen y calificó de "escandalosa" la política migratoria de Madrid. "El espacio Schengen debería cerrarse a España de inmediato", sostuvo en un comunicado difundido por la Oficina del Gobierno checo. Para Babis, "resulta absolutamente escandaloso que un Estado miembro de la Unión Europea aplique una política migratoria basada en la regularización de migrantes en situación irregular, cuando el enfoque de la Unión es justamente el contrario". El mandatario aludió al efecto llamada de la decisión del Gobierno español de otorgar residencia legal a quienes residían de forma continuada en el país desde antes del 1 de enero de este año y no registraban antecedentes penales, una medida de la que pretenden beneficiarse cerca de 1,2 millones de solicitantes.
El ministro de Exteriores checo, Petr Macinka, no ha secundado por ahora la petición del primer ministro y aseguró que coordina su postura con Alemania, a la espera de la respuesta española. "Desde el jueves por la tarde hemos estado conversando con varios ministros de Asuntos Exteriores, en particular con los de Alemania y España. España está preparando actualmente su postura al respecto", declaró, y atribuyó la crisis a "haber subestimado los riesgos asociados a la migración masiva".
En Austria, el canciller federal Christian Stocker, al frente de una coalición de conservadores, socialdemócratas y liberales, interpretó lo ocurrido en Ceuta como una "señal de advertencia" y censuró la regularización de migrantes impulsada por Madrid. "Es fundamental que España cumpla con su responsabilidad europea y garantice que ni un solo migrante ilegal llegue al territorio continental europeo", subrayó. A su juicio, "quien se toma en serio las normas europeas comunes sobre asilo y migración no debe provocar el efecto contrario mediante iniciativas nacionales unilaterales". Stocker consideró que los permisos de residencia concedidos por el Gobierno socialista español a miles de migrantes en situación irregular han operado como un "incentivo adicional" para la migración ilegal y advirtió: "Si la situación en España evoluciona de tal manera que sintamos presión sobre nuestras fronteras nacionales, haremos todo lo necesario para protegerlas, incluyendo, si fuera necesario, cierres temporales de las fronteras del espacio Schengen".
Desde Alemania, el canciller Friedrich Merz dijo este viernes que España debe recuperar el control en Ceuta, celebró la decisión española de impedir la entrada de migrantes ilegales al continente europeo y confió en que Rabat los readmita de inmediato.
En Bruselas, el secretario de Estado belga para Asilo y Migración, Maxime Prévot, sostuvo que la gestión de las fronteras europeas es "una prioridad para el Gobierno belga" y defendió "adoptar una postura más firme frente a los migrantes ilegales", aunque precisó que "desmantelar el modelo de negocio de los traficantes de personas no está reñido con un enfoque humano". Prévot expresó su confianza en que las autoridades españolas y la Comisión Europea "están adoptando las medidas necesarias para gestionar la situación, en coordinación con Marruecos, incluidos mecanismos de retorno para quienes han cruzado la frontera ilegalmente". En su cuenta de X, el funcionario belga escribió que Bélgica sigue de cerca la situación en Ceuta y que cuando un Estado miembro situado en la frontera exterior "comes under such pressure, it is a European issue, not purely a Spanish one", por lo que España debe proteger sus fronteras y poder contar con el respaldo europeo.
Algunos países europeos han exigido sanciones contra España debido a la reciente crisis migratoria.Fuente: EFE
Según información de las Fuerzas de Seguridad españolas, 53 mil migrantes retornaron a suelo marroquí en las últimas horas.Fuente: EFE
El primer ministro británico, Andy Burnham, se convirtió este jueves en la única voz oficial del Reino Unido sobre la crisis migratoria en Ceuta, una situación que, según dijo, es "causa de preocupación" y "obviamente, un problema para el Gobierno español". En declaraciones desde Sheffield (norte de Inglaterra), Burnham reveló que ya ofreció ayuda al Ejecutivo de Pedro Sánchez: "Estamos en contacto con el Gobierno español, las autoridades allí, para proveer apoyo, además de entender las implicaciones de la situación". El líder laborista no dio más detalles, y la conversación con los periodistas derivó rápidamente hacia los problemas migratorios internos del Reino Unido, donde la noche del miércoles se registró la llegada más masiva de inmigrantes ilegales en lo que va del año: 752 personas en una sola jornada.
Mientras tanto, el canciller alemán, Friedrich Merz, expresó su respaldo a la postura española y celebró que Madrid quiera impedir el ingreso de migrantes irregulares al continente europeo. "España quiere y debe recuperar el control de la situación en Ceuta lo antes posible. Por ello, acojo con satisfacción la intención de España de no permitir que los migrantes ilegales entren en el continente europeo", dijo Merz en un comunicado, en el que también exigió que Marruecos acepte el retorno de estas personas: "Esperamos que Marruecos readmita a los migrantes ilegales de forma inmediata". El jefe del Gobierno alemán valoró como "positivo" que la Comisión Europea y el comisario de Asuntos de Interior y Migración hayan "prometido su apoyo" para resolver la situación, y subrayó que "la protección de las fronteras exteriores de la UE es fundamental para luchar contra la migración ilegal". En esa línea, agregó: "espero claramente que todos los Estados miembros de la UE cumplan con esta obligación". Merz afirmó, además, que está "en contacto con el Gobierno español" sobre este asunto.
El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, coincidió con su canciller y advirtió que el caso de Ceuta demuestra que la "presión migratoria sobre Europa sigue siendo alta". "La situación en Ceuta pone de manifiesto la inestabilidad que rodea a la migración ilegal [...] España debe velar de inmediato por que se garantice la protección de las fronteras exteriores de la Unión Europea y por que los migrantes ilegales sean devueltos sin demora a Marruecos", señaló el titular germano.
En su cuenta oficial de X, el propio Merz difundió un mensaje en alemán en el que reiteró: "Der Schutz der EU-Außengrenzen ist entscheidend für die Bekämpfung illegaler Migration. Ich unterstütze die spanische Absicht, die illegalen Migranten nicht auf den europäischen Kontinent zu lassen. Die Rückkehrverordnung der EU muss nun unverzüglich umgesetzt werden".
Del otro lado del Atlántico, el Gobierno de Estados Unidos lanzó una dura acusación contra España: lo responsabilizó de "facilitar la inmigración ilegal masiva a Europa" tras lo ocurrido en Ceuta. "Este incidente inaceptable es el resultado directo de los esfuerzos deliberados del Gobierno español para facilitar y promover la migración ilegal masiva hacia Europa", declaró el Departamento de Estado en un mensaje en X, en el que evitó mencionar a Marruecos, aliado de Washington. La dependencia estadounidense aseguró que su país está "al lado del pueblo español, y de todos los europeos, frente a esta flagrante violación de su soberanía y los derechos humanos". El texto añade que la Administración de Donald Trump está "considerando acciones para defender a los estadounidenses dentro del país y en el extranjero de esta amenaza" y ofrece ayuda a las naciones europeas que "consideren opciones similares".
España ha reforzado la presencia de personal policial y militar en la ciudad de Ceuta. Fuente: EFE
La crisis en la ciudad autónoma ha ocupado durante toda la jornada las portadas de los diarios británicos y los programas informativos del Reino Unido, aunque hasta ahora Burnham ha sido el único miembro del Gobierno de Su Majestad en pronunciarse oficialmente.
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