La posibilidad de un nuevo incremento en la tarifa de agua potable para Lima y Callao volvió a ponerse sobre la mesa este jueves 5 de febrero, cuando la Comisión de Defensa del Consumidor del Congreso convocó a una sesión extraordinaria. La orden del día fue el “Incremento de la tarifa del servicio de agua potable - rebalanceo tarifario y sus efectos en los usuarios de Lima y Callao”.

El reciente ajuste aplicado este año —un alza de 14.5% en la tarifa media— respondió a un rebalanceo tarifario derivado de una actualización de la metodología. Ese mismo factor explicaría el eventual incremento del próximo año, según advirtió la Sunass. El aumento se enmarca en el estudio tarifario de Sedapal para el lapso 2022-2026, aprobado inicialmente en 2021 pero modificado luego por cambios normativos.

Pese a la relevancia del tema, la sesión evidenció ausencias significativas. No asistieron el presidente de Sedapal, Hugo Obando, ni el titular del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, Wilder Sifuentes. En representación del ministerio llegó el viceministro de Construcción y Saneamiento, Oswaldo Rojas, quien expuso brevemente, encargó la tarea a un director y se retiró minutos después de iniciada la sesión. Por Sedapal, participó su gerente general, Humberto Reyes, acompañado de un técnico.

La comisión había extendido la invitación a los máximos representantes del rubro, justificada por la delicadeza del asunto, pero la ausencia de más de uno fue lo que destacó.

El recurso de reconsideración presentado por Sedapal tras el rebalanceo tarifario apunta directamente al aumento del WACC, su tasa de rentabilidad, un componente clave dentro de la fórmula tarifaria. Según detalló Gutiérrez, desde la empresa estatal proponen “una tasa bajo una metodología no aprobada”, que buscaría elevar este indicador desde el 5.78% actual hasta un rango de entre 7.83% y 8.23%. Ese salto, de hasta 2.45 puntos porcentuales, impactaría fuertemente en las tarifas.

La Sunass ya calculó referencialmente el efecto de esa propuesta: si la tasa de rentabilidad llegara a casi 8%, el incremento tarifario asociado solo a este indicador sería de alrededor de 35%, en comparación con el 4.22% que estuvo vigente en 2025 (y que para 2026 se ajustó a un 5.78%).

Justamente, ese ajuste de rentabilidad de 4.22% a 5.78% —un incremento de solo 1.5 puntos porcentuales— fue el que explicó el alza tarifaria en un 14.5%, según se expuso desde la Sunass. Con ello, se estima que Sedapal tendría S/ 400 millones adicionales cada año.

Todo este escenario se encuentra regulado por el Decreto Legislativo (D.Leg.) 1280, la Ley Marco de los Servicios de Saneamiento, promulgado en 2016. Sin embargo, en diciembre del 2023, bajo la gestión de Hania Pérez de Cuéllar (durante el Gobierno de Dina Boluarte), se publicó el D.Leg.1620, que estableció una serie de cambios sobre el marco. Solo en artículos, fueron más de 100.

Según Gutiérrez, el estudio tarifario 2022-2026 dispuso inicialmente, en 2021, que solo se daría un incremento de 8.4% en las tarifas en el año 3, correspondiente al 2024, y ese aumento estaba condicionado al cumplimiento de metas de gestión, como la capacidad de inversión. Sin embargo, el D.Leg. 1620 cambió ese esquema.

El impacto de la norma fue doble: por un lado, abrió una “ventana” para el rebalanceo tarifario y, por otro, estableció la aplicación automática de los incrementos tarifarios base, sin condicionarlos a metas de gestión. Gutiérrez calificó las modificaciones como integrales, señalando que incluso se le destituyeron competencias al regulador: “Hubo ajustes importantes”, refirió.

Fue precisamente por ese nuevo escenario que, en 2024, un año después de promulgarse el decreto, la factura promedio de los usuarios domésticos con consumo de 16 metros cúbicos subió S/4.5 mensuales.

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