La Defensoría del Pueblo instó al Programa Nacional de Infraestructura Educativa (Pronied), dependiente del Ministerio de Educación (Minedu), a priorizar la reconstrucción de los colegios de Lima norte que presentan mayor deterioro estructural, agravado por el sismo del domingo 15 de junio. El llamado se produjo tras un recorrido por diversas instituciones educativas en varios distritos de la zona.

Durante las visitas, la Defensoría advirtió con preocupación que algunos locales educativos tienen prohibido usar los recursos propios que generan —por ejemplo, mediante el alquiler nocturno de espacios libres para estacionamiento de vehículos vecinos— para financiar mejoras técnicas en su infraestructura. Con esos ingresos, señalan, podrían atender requerimientos urgentes.

Un caso emblemático es el de la institución educativa Micaela Bastidas, en el distrito de Los Olivos. Desde 2020, sus autoridades solicitan atención por el deterioro de paredes y pisos. Tras el último sismo, cayeron las lunas de algunas ventanas. Además, denunciaron que carecen de un informe técnico que certifique su situación porque elaborarlo tiene un costo que el Minedu no puede asumir y que ellos, indicaron, están impedidos de cubrir con fondos propios.

En la agenda del Programa Nacional de Infraestructura Educativa (Pronied), la reconstrucción del colegio en Los Olivos recién estaba prevista para el año 2032. La Municipalidad Distrital de Los Olivos, a través de su Gerencia de Gestión de Riesgos y Desastres, tomó conocimiento de esta situación y ofreció un local alternativo; sin embargo, este carece de servicios higiénicos y ambientes para educación física, lo que —según representantes del plantel a la Oficina Defensorial de Lima Norte— no garantiza un servicio educativo adecuado para los mil 600 miembros de su población escolar.

Otra institución en situación crítica es el colegio Independencia, ubicado en el distrito del mismo nombre. Con 66 años de antigüedad y una población de mil 800 escolares, el inmueble se encuentra en mal estado general, está asentado al pie de un cerro y presenta filtraciones de agua provenientes de los jardines de casas aledañas. La Defensoría señala que, por ello, se requiere un adecuado cerco perimétrico. Además, en los exteriores del plantel se concentra un número importante de vendedores ambulantes y funciona un paradero de mototaxis, lo que representa un peligro ante una eventual evacuación de estudiantes, docentes y personal administrativo, advirtió la Defensoría.

La Defensoría del Pueblo reiteró su llamado al Ministerio de Educación (Minedu), a través de las UGEL, para que adopten medidas urgentes que resuelvan los graves problemas de infraestructura en los colegios de Lima norte. Mientras tanto, la sede defensorial continuará supervisando y alertando sobre las deficiencias que persisten en los centros educativos de esta zona de la capital. Uno de los casos más críticos es el de la institución educativa Virgen de la Medalla Milagrosa, en el distrito de Independencia. El deterioro de su infraestructura es conocido por el Minedu desde hace varios años, y existía el compromiso de reconstruirla durante el 2024, pero hasta ahora no se ha cumplido. Ante esta situación, la Unidad de Gestión Educativa Local 2 (UGEL 2) dispuso que las clases se dicten de manera virtual. Sin embargo, los padres de familia rechazan esta medida porque no cuentan con servicio de internet adecuado y, en la mayoría de los casos, solo tienen un dispositivo móvil para más de un escolar en casa. Como alternativa, se ofreció trasladar a los estudiantes a un local cercano del Instituto Peruano del Deporte (IPD), que cuenta con módulos para albergar a sus 1120 escolares, apuntó la Defensoría. Pese a ello, la comunidad educativa sigue esperando una solución definitiva que garantice condiciones adecuadas para el aprendizaje presencial.

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