El tránsito de vehículos por las carreteras del país continúa en expansión. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el Índice de Flujo Vehicular registró un aumento de 4,3% en mayo frente al mismo mes de 2025, con lo que acumula 40 meses consecutivos de crecimiento. Este indicador, que mide el paso de vehículos livianos y pesados en las estaciones de peaje, refleja el movimiento de personas, mercancías y actividades comerciales a lo largo del territorio nacional. En mayo, ambos segmentos mostraron avances. Los vehículos livianos crecieron 5,1%, mientras que los pesados lo hicieron en 3,4%. La diferencia es relevante porque cada grupo está asociado a distintos motores de la economía: los livianos se vinculan con viajes de personas, turismo y consumo; los pesados, con el traslado de productos, insumos y equipos. Para la Asociación Automotriz del Perú (AAP), esta trayectoria guarda relación con el dinamismo de la actividad económica. Alberto Morisaki, gerente de Operaciones y Analítica de la institución, señaló que el Índice de Flujo Vehicular permite observar el movimiento de mercancías y personas y, por esa vía, aproximarse al desempeño de la economía. El resultado de mayo, impulsado por el consumo, el turismo, la minería y la construcción, confirma la tendencia alcista que se mantiene desde hace más de tres años. Flujo vehicular creció 4,3% en mayo y acumula 40 meses de expansión. El Índice de Flujo Vehicular aumentó 4,3% frente a mayo de 2025. El avance de los vehículos livianos en mayo se explica por una mayor movilidad durante el fin de semana largo por el Día del Trabajo, las celebraciones del Día de la Madre y ferias gastronómicas en Lima y otras regiones. Estos eventos impulsaron el turismo y activaron una cadena de consumo que va más allá del tránsito en las carreteras. El mayor desplazamiento de personas elevó las ventas en supermercados, minimarkets y tiendas de conveniencia, aumentó la demanda de combustibles y benefició a los servicios de alojamiento, restaurantes y transporte interprovincial. Detrás del incremento de vehículos que pasan por los peajes, se encuentra justamente ese círculo económico que se enciende cuando la gente se moviliza más. La renovación del parque automotor también forma parte de esta tendencia. La Asociación Automotriz del Perú (AAP) señaló que el crecimiento de las ventas de vehículos nuevos viene ocurriendo en paralelo al aumento del flujo vehicular registrado en los últimos dos años. La incorporación de unidades más modernas contribuye a renovar una flota que ofrece mejores condiciones de seguridad y utiliza tecnologías menos contaminantes. En cuanto a los vehículos pesados, su avance responde más al movimiento de mercancías. El incremento de la demanda de transporte estuvo vinculado al comercio mayorista y al traslado de metales y minerales, materiales de construcción, productos de ferretería, combustibles, maquinaria y equipos. De esta manera, el crecimiento del flujo vehicular en mayo refleja no solo una mayor movilidad de personas, sino también la dinámica del comercio y la producción en el país.

El desempeño de la minería y los hidrocarburos también contribuyó al crecimiento del flujo vehicular. Los mayores volúmenes de producción de cobre, oro, hierro, estaño, gas natural y líquidos de gas natural incrementaron la necesidad de transporte de mercancías vinculadas a estas actividades. Asimismo, la construcción impulsó el movimiento gracias al mayor consumo interno de cemento destinado a proyectos privados, infraestructura, viviendas multifamiliares, clínicas y plantas industriales.

Piura y Puno lideraron el crecimiento regional, mientras San Martín retrocedió

El comportamiento del tránsito no fue uniforme en todo el país. Piura registró uno de los mayores incrementos, con un crecimiento de 8,1%, impulsado por actividades religiosas. Puno también tuvo un avance importante, de 8%, favorecido por la festividad de San Isidro Labrador en Juliaca. En Junín, el flujo vehicular aumentó 6,6%, asociado a procesiones, ferias comerciales y presentaciones de danzas que movilizaron visitantes y devotos. Arequipa registró un crecimiento de 5,2%, en parte por la festividad de la Virgen de Chapi, que congregó a personas procedentes de distintas regiones y del extranjero. La Libertad presentó un incremento más moderado, de 1,9%, relacionado con la fiesta patronal de San Isidro Labrador, celebrada en Moche. En contraste, San Martín fue la única región reportada con una caída: el flujo vehicular disminuyó 6,3% debido al bloqueo de la carretera Fernando Belaúnde Terry durante el paro agrario y a los daños provocados por las lluvias intensas en la infraestructura vial de la provincia de El Dorado.

Más allá de las cifras de tránsito, el resultado de mayo deja una lectura que vincula directamente la movilidad con la actividad económica. El flujo vehicular funciona como una señal indirecta de cuánto se está desplazando la economía por las carreteras: cuando aumentan los viajes, también se mueven restaurantes, hoteles, comercios, estaciones de servicio y actividades turísticas; cuando crece el transporte pesado, detrás aparecen sectores que necesitan llevar productos e insumos de un punto a otro.

La Asociación Automotriz del Perú (AAP) mantiene una perspectiva favorable para los próximos meses, en línea con el consumo privado, la inversión y las exportaciones. Sin embargo, advierte que un eventual fortalecimiento del Fenómeno de El Niño hacia finales de 2026 e inicios de 2027, junto con las condiciones asociadas al Fenómeno de El Niño Costero, podría afectar actividades como la agricultura, el transporte, el comercio y el turismo. Eventuales daños en carreteras y puentes podrían interrumpir la conectividad y alterar el tránsito en distintas regiones.

Por ahora, el balance es positivo. Los 40 meses consecutivos de expansión muestran una demanda de transporte que se mantiene activa. Pero su continuidad dependerá no solo de que las personas sigan consumiendo y viajando o de que las empresas mantengan el traslado de mercancías, sino también de que las carreteras puedan seguir conectando al país sin interrupciones. El clima, en ese sentido, se perfila como el factor que podría cambiar el panorama.

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