Los fallecimientos por hantavirus se disparan en Chile y superan ampliamente la tasa registrada en 2025

El Ministerio de Salud de Chile declaró una alerta sanitaria por hantavirus en 13 regiones del país, que abarcan desde Atacama hasta Magallanes. La medida, publicada en el Diario Oficial, estará vigente hasta el 31 de julio de 2027 y busca reforzar la vigilancia ante el preocupante avance de la enfermedad. Hasta la semana pasada se registraban 46 contagios y 18 fallecidos, lo que representa una tasa de mortalidad del 39%, más del doble del 18% reportado durante todo 2025.

La subsecretaria de Salud Pública, Alejandra Pizarro, expresó su inquietud por el incremento de casos. "El virus del hanta produce una enfermedad endémica de Chile, transmitida por el ratón de cola larga. Estamos muy preocupados porque la letalidad ha aumentado", declaró la autoridad. El contagio se produce por inhalación de partículas contaminadas con orina, heces o saliva del roedor silvestre, que habita en zonas rurales y semirrurales con abundante vegetación y fuentes de agua.

Los casos detectados proceden de las regiones de Valparaíso, Metropolitana, O'Higgins, Maule, Ñuble, Biobío, La Araucanía, Los Ríos, Los Lagos y Aysén. La alerta sanitaria abarca 13 regiones en total, desde Atacama hasta Magallanes, y se activa ante el aumento de contagios y la elevada letalidad que registra la enfermedad.

Minsal declara multiamenaza por virus y arbovirosis

El decreto de alerta sanitaria contempla una situación de multiamenaza debido a la coexistencia del hantavirus con otros riesgos como las arbovirosis (dengue, zika, chikungunya y fiebre amarilla) y la influenza aviar. El ministerio precisó que estas enfermedades transmitidas por mosquitos “tienen una alta capacidad epidémica, lo que podría generar una sobrecarga para los establecimientos de salud”.

El infectólogo de la Clínica Las Condes, doctor Reinaldo Rosas, aclaró al medio '24horas' que la declaración no es sinónimo de aumento epidémico de casos ni de colapsos de la red asistencial. La medida tiene un carácter preventivo y permite a las autoridades adoptar acciones extraordinarias para fortalecer la vigilancia epidemiológica y controlar los contagios. La doctora Milena Chiappe, infectóloga de Clínica Santa María, explicó al mismo medio que la multiamenaza “es un estado de preparación con múltiples medidas para enfrentar de forma ordenada una posible situación epidemiológica infecciosa”.

El doctor Leonardo Ristori, jefe de Urgencias Clínica INDISA, añadió que “la circulación viral en Chile es múltiple”, con presencia simultánea de influenza A, influenza B y virus sincicial respiratorio. Por su parte, la doctora María Luz Endeiza, infectóloga pediátrica de Clínica Universidad de los Andes, advirtió que los síntomas del hantavirus suelen confundirse con otras afecciones. La fiebre alta, dolores musculares intensos, vómitos y diarrea aparecen en una etapa inicial que puede durar entre tres y seis días. Luego sobreviene un deterioro brusco con dificultad respiratoria extrema que requiere atención urgente.

El período de incubación del hantavirus puede alcanzar hasta un mes y medio tras el contacto con superficies contaminadas. “No hace falta haber visto al ratón para contagiarse”, enfatizó la especialista. Entre las actividades cotidianas de mayor riesgo figuran limpiar cabañas o galpones cerrados sin protección, acampar sobre el suelo, recolectar leña y visitar recintos abandonados. Para prevenir el contagio, se recomienda rociar cloro en superficies para inactivar el virus, evitar barrer en seco y así no aerosolizar partículas, usar mascarilla y guantes, ventilar espacios cerrados antes de ingresar y mantener la basura tapada. Pizarro recordó que “el hanta no es un virus exclusivamente del verano, pues el ratón colilargo está presente todo el año”. En el ámbito científico, la microbióloga María Inés Barría, de la Universidad de Concepción, desarrolló una vacuna terapéutica contra el hantavirus, pero el proyecto no ha logrado avanzar por falta de financiamiento. Otros científicos chilenos trabajan en una terapia basada en nanoanticuerpos, mientras el país acumula décadas de experiencia sanitaria en el combate de esta enfermedad que apareció en 1995.

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