Miles de migrantes ingresaron este jueves a Ceuta desde Marruecos, en una nueva oleada que ha desbordado por completo los servicios de acogida de la ciudad autónoma española. Cientos de personas cruzaron a pie y en masa el espigón fronterizo del Tarajal durante el mediodía, mientras la Guardia Civil observaba sin poder contener el flujo. Se suman así a los más de 1.500 que ya habían llegado en los últimos diez días, principalmente a nado desde las costas marroquíes, a un ritmo de 200 personas por día.
El alcalde-presidente de Ceuta, Juan Vivas, calificó la situación como una "absoluta emergencia humanitaria y social" en declaraciones a TVE, y solicitó respuestas urgentes del Gobierno español. La llegada masiva ha provocado el colapso de los centros de acogida y de estancia temporal, y los habitantes de la ciudad denuncian sentirse desprotegidos ante el colapso: las calles están saturadas y los servicios de acogida superados por el aumento de llegadas. La oleada se produce además durante la celebración de la Fiesta del Trono en Marruecos.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró en su cuenta de X que el Ejecutivo está "volcado en dar una respuesta inmediata a la situación" y que movilizan "todos los recursos necesarios" en coordinación "con las autoridades marroquíes e internacionales" para recuperar la normalidad. El mandatario conversó con el presidente de Ceuta, Juan Vivas, sobre la emergencia. Por su parte, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, anunció un viaje a Ceuta para seguir la evolución de la crisis.
Este episodio recuerda la crisis de mayo de 2021, cuando más de 10.000 personas accedieron a la ciudad en solo dos días por una relajación de los controles fronterizos por parte de Rabat en medio de tensiones diplomáticas. La frontera de Ceuta y el otro enclave español de Melilla representan las únicas conexiones terrestres entre África y la Unión Europea.
El ministerio del Interior destacó en un comunicado "la ejemplar colaboración de España con Marruecos en todos los ámbitos, incluido en materia migratoria", y denunció que las redes de tráfico de personas instrumentalizan los flujos migratorios. Ambos países acordaron revisar e implementar medidas que permitan la entrega a Marruecos, lo antes posible, de todas las personas que han entrado ilegalmente.
Centros de acogida colapsan por el flujo migratorio
El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) y sus alrededores están totalmente saturados, según constató EFE. Familias enteras, mujeres, niños y jóvenes deambulan por las calles del centro de Ceuta sin un lugar donde ser atendidos adecuadamente. Ante ello, la Guardia Civil cortó los accesos a la frontera y redirigió a los marroquíes para no obstaculizar el tránsito en la aduana. El sindicato policial Jupol denunció la "absoluta pasividad de las autoridades marroquíes" y las acusó de permitir que cientos de personas accedan a nado a territorio español sin una actuación eficaz que busque impedir estas salidas. "Mientras España moviliza todos sus recursos, Marruecos permanece impasible", indicó el sindicato en un comunicado.
Vecinos denuncian desprotección
Los residentes de Ceuta manifestaron su preocupación ante el colapso de la ciudad. "Sentimos mucha desprotección por parte del Gobierno, abandono", señaló Bárbara, una vecina, a medios locales. Óscar, otro habitante, denunció que "las calles están inundadas de gente deambulando de un lado a otro". "Estamos preocupados por nosotros mismos y por ellos", agregó, reflejando la tensión que viven tanto los migrantes como la población local.
El malestar de la población, que se siente desbordada y reclama respuestas inmediatas, se refleja en los testimonios. El gobierno autonómico ya solicitó al Ejecutivo que active la “emergencia nacional” y establezca un mando único para gestionar el flujo migratorio. En esa línea, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, instó al Gobierno a activar el artículo 23 de la ley de Seguridad Nacional para declarar la emergencia y desplegar al Ejército en Ceuta. En un vídeo publicado en X, Feijóo calificó la situación como "una crisis de seguridad nacional" y advirtió que "las fuerzas y cuerpos del Estado están desbordadas". El dirigente conservador respaldó la petición unánime de la Asamblea de Ceuta y añadió que el Ejecutivo "no puede mirar para otro lado" y debe cerrar las fronteras y movilizar al Ejército. "No se puede esperar a que haya más muertos. No se puede esperar a que colapse todo el sistema. Está en riesgo la soberanía nacional de España y las fronteras de la Unión Europea", afirmó Feijóo.
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