Momentos de tensión se vivieron durante la Gran Parada y Desfile Cívico-Militar 2026, cuando la delegación canina de la Policía Nacional del Perú fue vista en apuros por el calor. Antes de que la delegación canina de la Policía Nacional del Perú ingresara oficialmente a la Gran Parada y Desfile Cívico-Militar 2026, se vivieron momentos de preocupación en la avenida Brasil. Varios asistentes registraron en video a los agentes mientras mojaban a los perros para ayudarlos a soportar las altas temperaturas que se sentían en la pista durante el desarrollo del evento. En las imágenes difundidas se observa que algunos de los canes permanecían de pie junto a sus guías y mostraban señales de incomodidad debido al calor acumulado. Incluso intentaban apoyarse sobre el efectivo que los acompañaba mientras esperaban su turno para el desfile. La situación generó alarma entre las personas ubicadas cerca de la avenida Brasil. Entre gritos y pedidos, varios asistentes solicitaron a los agentes que cargaran a los animales. Pese a los reclamos del público, el personal continuó preparando a la delegación canina para su presentación. Los canes buscaban apoyo en sus guías mientras esperaban su turno, y los usuarios que grabaron el momento pidieron ayuda ante lo que consideraron un posible golpe de calor. La Unidad Canina de la Policía Nacional del Perú (PNP) está integrada por perros de razas como Pastor Alemán, Labrador y Malinois, entrenados para apoyar en tareas de seguridad y defensa. Estos canes, que trabajan en binomio con un guía policial, destacan por su agudo olfato, superando en efectividad a equipos tecnológicos en la detección de narcóticos. Entre sus funciones principales figuran la detección de explosivos y sustancias narcóticas en aeropuertos, terminales terrestres, puertos y operativos antidrogas, así como la búsqueda y rescate de personas vivas o restos humanos en zonas de desastre, estructuras colapsadas o áreas agrestes. Además, participan en el control del orden público durante manifestaciones, capturan delincuentes, patrullan espacios públicos y realizan exhibiciones de habilidades para acercar la institución a la comunidad. Tras aproximadamente ocho años de servicio, los perros pasan al retiro con una calidad de vida óptima.

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