El periodista y escritor Álvaro Vargas Llosa salió en defensa del nombramiento de Carlos Espá como nuevo ministro de Relaciones Exteriores, en el gabinete liderado por Luis Galarreta durante el gobierno de la presidenta Keiko Fujimori. A través de su cuenta en X, consideró que la designación “debe ser bien recibida” y que se encuentra “perfectamente acorde con prácticas internacionales establecidas”. Además, afirmó que el nuevo canciller “merece la confianza de la ciudadanía”, al señalar que las críticas en su contra provienen de “opiniones desinformadas” de un sector minoritario.

Vargas Llosa cuestionó las críticas dirigidas al titular de Torre Tagle por no pertenecer al servicio diplomático de carrera y aseguró que existe “una importante desinformación en el Perú” respecto a los requisitos para ejercer el cargo de canciller. Como parte de sus argumentos, señaló que, de los últimos diez cancilleres de Estados Unidos, Canadá, México y Colombia, ninguno fue diplomático de carrera. Añadió que en Chile solo dos de los últimos diez ocuparon el cargo con ese perfil, mientras que en Argentina fue uno de diez, en Ecuador cuatro de diez y en España tres de diez.

“Cuestionar el nombramiento del flamante canciller peruano con ese criterio es un despropósito”, escribió. Asimismo, sostuvo que la función del servicio diplomático no es formar cancilleres, sino profesionales especializados en diplomacia que ejecutan la política exterior bajo el liderazgo del ministro de Relaciones Exteriores y del jefe de Estado. En ese sentido, precisó que, si bien un diplomático puede asumir excepcionalmente la conducción de la Cancillería, ello “no es, ni debe ser, la norma”.

Álvaro Vargas Llosa. Foto: Joel Alonzo/GEC.

Vargas Llosa también explicó que corresponde al canciller orientar, liderar, diseñar y ejecutar la estrategia de política exterior en coordinación con la presidenta de la República, mientras que el servicio diplomático cumple un papel de apoyo técnico y profesional.

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