El Gobierno de Keiko Fujimori tendrá como una de sus principales misiones dar un giro a la educación en el Perú. Las tareas son claras: mejorar la calidad de la enseñanza y la infraestructura de los colegios. Sin embargo, existe otro gran reto del que poco se habla: el enorme grupo de ciudadanos que carecen de estudios, especialmente entre los más jóvenes.
Según los Censos Nacionales 2025 del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), detrás de los más de 34 millones de habitantes del país hay más de 1.6 millones de peruanos sin nivel educativo. Esta cifra representa poco más del 5% de la población de 3 años a más, pero equivale a la cantidad total de habitantes de regiones como Moquegua, Tumbes, Madre de Dios, Tacna y Pasco juntas.
La mayoría de las personas sin estudios son adultos mayores: los peruanos de más de 60 años suman 598,521, es decir, poco más de un tercio de este grupo. No obstante, la falta de educación formal también golpea a los más jóvenes. Entre los 15 y 24 años hay 20,676 personas sin instrucción, mientras que en la población infantil se registran 116,265 niños de 5 a 14 años que no han alcanzado ningún nivel educativo.
En términos absolutos, Lima concentra la mayor cantidad de peruanos sin nivel educativo (236,641 personas), lo que se explica en parte por ser el departamento más poblado del país, con más de 8,9 millones de habitantes. Le siguen Cajamarca (131,471), Piura (112,654), La Libertad (110,171) y Cusco (93,390). Sin embargo, si se mide en proporción a la población de cada departamento, la mayor incidencia se da en Apurímac, donde el 10,38% de los ciudadanos de 3 años a más nunca asistió al colegio. Le siguen Huánuco (9,92%), Cajamarca (9,56%), Ayacucho (9,09%), Huancavelica (8,26%) y Cusco (7,47%).
La brecha de género también es notoria: casi dos de cada tres personas que nunca pasaron por el colegio son mujeres, lo que representa más de 1 millón de peruanas. Por otro lado, la diferencia entre lo urbano y lo rural es abismal. Mientras que en las ciudades el 3,71% de la población no registra ningún nivel educativo, en las zonas rurales la cifra se triplica y alcanza el 10,74%. Aunque en números totales las urbes concentran a más personas sin estudios, la incidencia es marcadamente mayor en el campo.
¿A qué responde esta situación? Un análisis de ComexPerú señaló que los problemas de asistencia escolar están vinculados con la distancia y la lejanía de los centros de estudio. De hecho, departamentos como Cajamarca y Huánuco figuran entre los de mayor pobreza a nivel nacional, donde 4 de cada 10 personas tienen ingresos insuficientes para cubrir el costo de consumo básico.
La necesidad de desplazamiento para estudiar es más crítica en zonas rurales de Ica, Tacna, Puno, Moquegua y Arequipa, donde “los estudiantes recorren largos trayectos, en ocasiones a pie, para llegar a sus centros de estudios, lo que reduce las horas efectivas dedicadas al aprendizaje y, en condiciones climáticas adversas, hace inaccesible la escuela”. Según el Censo, el 17.4% de peruanos debe salir de su distrito para asistir a clases. En áreas urbanas la cifra es 18.9%, frente al 11.4% en rurales; sin embargo, el indicador es menos preocupante en las ciudades “debido a su mayor conexión y facilidad de movilización que las de una zona rural”.
Los resultados censales coinciden con alertas de organismos internacionales. UNESCO Perú advierte que uno de cada tres jóvenes y adultos mayores de 15 años no completó la educación básica, lo que los coloca en desventaja para acceder a un trabajo decente en el mercado formal. Ante la falta de oportunidades educativas, el país pierde potencial: se frena el crecimiento del PBI, cae la productividad, se debilita la competitividad y se agravan problemas sociales como la exclusión, el desempleo juvenil, los embarazos adolescentes o la delincuencia.
Para cerrar estas brechas, el Instituto Peruano de Economía (IPE) señala que un paso clave es reducir las deficiencias en infraestructura pública. Actualmente, 3 de cada 4 niños estudian en colegios públicos que sufren problemas de infraestructura, acceso a servicios básicos, falta de equipamiento, entre otros.
Para el 2025, la brecha educativa no solo no se redujo, sino que se amplió a S/172 mil millones, según datos del Ministerio de Educación (Minedu). Esto deja en alerta al 48% de los locales educativos públicos, que requieren ser demolidos en su totalidad por el grave riesgo de colapso. Un año antes, en 2024, la brecha era de S/164 mil millones, mientras que lo invertido en infraestructura educativa apenas alcanzaba los S/10 mil millones.
Frente a este panorama, ComexPerú advierte que la brecha persistirá si no se mejora la ejecución de la inversión pública para cerrar la escasez y precariedad de los centros educativos. La solución no pasa únicamente por la infraestructura escolar: también es necesario invertir en infraestructura vial rural y sistemas de movilidad escolar que permitan el acceso a las aulas.
Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta