El yacimiento de Gunung Padang, en Indonesia, vuelve a ser objeto de debate tras la retractación de un estudio que afirmaba la existencia de una pirámide subterránea. En la isla indonesia de Java, el yacimiento de Gunung Padang ha vuelto a ser el epicentro de una controversia científica. Un estudio publicado en 2023 afirmaba que bajo sus terrazas de piedra existía una enorme pirámide subterránea construida por humanos hace decenas de miles de años, una hipótesis que, de confirmarse, reescribiría la cronología de la arquitectura mundial. Sin embargo, la comunidad académica rechazó tajantemente la metodología empleada, lo que llevó a la propia revista especializada a retractarse del artículo. "El estudio fue retirado debido a importantes errores en la interpretación de los datos", señaló la publicación. Investigaciones anteriores ya sugerían que el sitio megalítico conservaba prácticas de construcción avanzadas previas a la agricultura. Según el estudio retractado, el interior del monte oculta un núcleo volcánico que habría sido esculpido deliberadamente, con diversas cámaras sepultadas en su interior. Esta idea de una estructura artificial en el corazón del cerro desencadenó una fuerte discrepancia científica que terminó con la retractación oficial. El debate, lejos de cerrarse, ha vuelto a poner a Gunung Padang en el centro de la arqueología mundial. La posibilidad de que una pirámide tan antigua exista bajo un montículo volcánico sigue siendo un tema candente entre los especialistas, mientras se esperan nuevas investigaciones que puedan confirmar o descartar definitivamente la hipótesis.

Gunung Padang, conocido como la 'Montaña de la Iluminación', se alza a 900 metros sobre el nivel del mar en Java Occidental, Indonesia, como un recinto ceremonial sobre terrazas megalíticas de basalto. La atención sobre este yacimiento volvió a crecer tras las exploraciones neerlandesas del siglo XIX y las inspecciones sistemáticas que las autoridades locales iniciaron en 1970. Sin embargo, la comunidad académica descarta las afirmaciones que lo posicionan como la construcción piramidal más antigua del planeta.

Bajo la dirección del geólogo Danny Hilman Natawidjaja, análisis profundos mediante tomografía sísmica, radar de penetración, perforaciones y radiocarbono identificaron múltiples estratos superpuestos bajo el suelo. La capa inferior corresponde a un núcleo de lava "meticulosamente esculpido", sobre el cual se erigieron muros, cámaras y cavidades en distintas eras. Los investigadores sugieren que esta obra monumental se expandió a lo largo de varios milenios, con secciones de origen en el Paleolítico. Según el equipo, la presencia de prácticas de construcción avanzadas en una época anterior a la agricultura transforma la cronología sobre el desarrollo de las civilizaciones antiguas.

Capas de Gunung Padang: U1 (terrazas, 2000 a.C.), U2 (pirámide, 6000 a.C.) y U4 (lava, 25000 a.C.) con una fase intermedia. Foto: Archaeological Prospection. John Wiley & Sons Ltd.

Capas de Gunung Padang: U1 (terrazas, 2000 a.C.), U2 (pirámide, 6000 a.C.) y U4 (lava, 25000 a.C.) con una fase intermedia. Foto: Archaeological Prospection. John Wiley & Sons Ltd.

No obstante, diversos arqueólogos y geólogos determinaron que las pruebas de radiocarbono analizaron sedimentos terrestres en lugar de artefactos vinculados a la actividad humana. Por ende, la elevada antigüedad de la Tierra no confirma que la estructura megalítica indonesia posea miles de años de edificación, lo que mantiene el debate abierto sobre su verdadera cronología.

Gunung Padang nació en el Paleolítico y sumó cambios en varias épocas. Foto: Archaeological Prospection. John Wiley & Sons Ltd.

Gunung Padang nació en el Paleolítico y sumó cambios en varias épocas. Foto: Archaeological Prospection. John Wiley & Sons Ltd.

En marzo de 2024, la revista Archaeological Prospection retiró formalmente el estudio sobre Gunung Padang tras detectar dudas técnicas. La editorial Wiley concluyó que la hipótesis de un origen anterior a 9.000 años carece de respaldo probatorio. Así, el enclave mantiene su relevancia histórica en el sudeste asiático, pero pierde sustento para reclamar el título de la pirámide más antigua del mundo. El arqueólogo Flint Dibble, de la Universidad de Cardiff, señaló a The Guardian que "los datos presentados en este artículo no respaldan su conclusión final". Según el especialista, analizar la tierra subyacente de una obra contemporánea no revela la fecha real de su construcción, lo que evidencia un error metodológico en el fechado del terreno.

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