Rumania ha procedido al derribo de drones vistos pasar sobre su espacio aéreo. France 24

Rumania, país miembro de la OTAN y la Unión Europea, activó por primera vez la controvertida Ley sobre el Control del Uso del Espacio Aéreo Nacional, aprobada en mayo de 2025, y desde el pasado 24 de julio ha utilizado cazas F-16 en tres ocasiones para derribar drones que ingresaron a su territorio. La medida, que autoriza neutralizar aeronaves no tripuladas mediante bloqueo de señales o fuerza cinética como último recurso si representan un riesgo para la población, derivó en la expulsión de un empleado de la embajada rusa y en una advertencia de Moscú de que el hecho “no quedará sin respuesta”.

Al menos seis países han registrado el paso de drones rusos sobre su espacio aéreo durante la invasión a Ucrania. La mayoría optó por desplegar aviones caza como disuasión, pero solo Rumania procedió al derribo, un cambio de enfoque que profundiza las diferencias con Moscú. “Es inadmisible e intolerable que la Federación Rusa continúe violando el espacio aéreo de Rumania, que es, al mismo tiempo, el espacio aéreo de la OTAN y de la Unión Europea”, escribió en X el presidente Nicusor Dan el pasado 26 de julio.

Ese día fue el tercero consecutivo de interceptaciones sobre los cielos rumanos, una serie de episodios que marcó la primera aplicación de la ley. Solo en 2025, al menos 19 drones han entrado en el espacio aéreo rumano, aunque el Ministerio de Defensa reporta 50 incidentes de avistamientos o caída de fragmentos. En mayo de este año, un dron ruso que se dirigía a Ucrania quedó errante e impactó contra un edificio de apartamentos en la ciudad portuaria de Galati, causando heridas a una mujer y su hijo y generando temores de que la guerra pudiera extenderse más allá de los dos países involucrados.

La ley, que permite el uso de fuerza cinética como último recurso si se considera que los artefactos representan un peligro para la población en tierra, no se había aplicado hasta la semana pasada. Los derribos consecutivos con cazas F-16 y la posterior expulsión del diplomático ruso marcan un endurecimiento de la postura de Bucarest frente a las incursiones aéreas, en un contexto donde la guerra en Ucrania sigue generando riesgos de escalada regional.

Rumania comparte 650 km de frontera terrestre con Ucrania y está particularmente expuesta ahora que Moscú ha comenzado a intensificar sus ataques contra puertos ucranianos al otro lado del río Danubio. También en mayo, cazas de la OTAN pertenecientes a la Fuerza Aérea rumana derribaron un dron ucraniano extraviado en el espacio aéreo de Estonia, un episodio por el que Kiev pidió disculpas, afirmando que se trataba de un “incidente no intencionado”, sin ofrecer mayores explicaciones. Ahora, finalmente, Bucarest ha echado mano de las facultades que el instrumento le concede, en una decisión que analistas ven como un cambio de enfoque, destinado a advertir a Moscú que hay una nueva postura no solo en Rumania, sino en toda la OTAN. "Esto era de alguna manera una especie de detonante psicológico, para decir: 'Vale, ya basta'", asegura Radu Tudor, analista militar citado por la agencia AP. "Hasta ahora, probablemente fue una decisión aliada en la OTAN no responder con potencia de fuego, porque de algún modo suponía un peligro de escalada. Creo que no es solo un cambio de actitud de Rumania, creo que es un cambio de actitud en la OTAN", agregó Tudor. La ley de control del espacio aéreo fue aprobada a pesar de la fuerte oposición de los partidos de ultraderecha AUR, POT y SOS, que controlaban para el momento un tercio del Parlamento e incluso llevaron el instrumento ante la Corte Constitucional, en un intento por anularlo. Estas facciones desataron fuertes campañas de desinformación, a las que el Ministerio de Defensa tuvo que responder mediante mecanismos de verificación. Argumentaban que la aplicación de la ley significaba “ceder la soberanía” a potencias extranjeras como Francia y advertían sobre los riesgos de que condujera a una escalada militar, arrastrando a Rumania y a la OTAN en general a un conflicto abierto con Moscú. Según lo dejó ver el ministro de Defensa rumano, Radu Miruta, en una publicación en Facebook, es una política que ha llegado para quedarse: "Rumania seguirá defendiendo firmemente su soberanía y espacio aéreo, pero estas provocaciones deben cesar”. El Estado Mayor del Ejército rumano apuntó el 24 de julio, cuando se produjo la primera interceptación, que los ataques rusos alrededor del puerto ucraniano de Odessa se habían intensificado antes de la temporada de cosecha, añadiendo más presión sobre las rutas energéticas y comerciales cruciales en el Mar Negro.

El coronel del Ejército estadounidense Martin O'Donnell, portavoz del cuartel general militar de la OTAN, explicó a Reuters que los derribos se producen mientras la Alianza, Rumania y otros países adquieren interceptores terrestres para fortalecer las defensas aéreas nacionales y aliadas. Como parte de ese esfuerzo, además de los cazas que derribaron el dron ucraniano en Estonia, hay pilotos y aviones rumanos destacados en Lituania para aumentar las capacidades de ataque de la OTAN. Rumania y Polonia comenzaron a comprar a finales del año pasado sistemas MEROPS, que permiten desplegar drones cortos para derribar aeronaves no tripuladas; se espera que Dinamarca también los utilice. La intención es dejar claro ante el Kremlin que las defensas del flanco oriental de la OTAN están bien armadas, desde Noruega en el norte hasta Turquía en el sur. Además, Bucarest se ha sumado al programa SAFE de la Unión Europea, un instrumento de financiación que otorga préstamos a largo plazo para la adquisición de armamento.

Los incidentes del fin de semana pasado en Rumania llevaron al Ministerio de Exteriores de ese país a citar el 27 de julio al embajador ruso en Bucarest para presentarle una protesta formal, al considerar que Moscú "tiene la responsabilidad exclusiva de todos estos graves incidentes". La canciller Oana Toiu escribió en X que la parte rusa descubrió lo que ya sabía: los drones derribados en territorio rumano les pertenecen. Añadió que los fragmentos recuperados por el Ministerio de Defensa Nacional y la investigación en curso de la Fiscalía confirman su origen ruso "más allá de toda duda”. Posteriormente, la Cancillería procedió a expulsar a un funcionario de la delegación rusa, en respuesta a lo que el país ha percibido como violaciones de su espacio aéreo.

La embajada rusa respondió afirmando que "nunca ha dirigido ni dirige drones de combate" al territorio rumano, calificó las acusaciones de “completamente infundadas” y prometió que "una expulsión no provocada de un empleado ruso no quedará sin respuesta".

Putin dice que origen del dron que impactó en edificio de Rumania no está claro y pide pruebas

Putin dice que origen del dron que impactó en edificio de Rumania no está claro y pide pruebas

Rumanía denuncia que un dron ruso irrumpió en su territorio

Rumanía denuncia que un dron ruso irrumpió en su territorio

Cazas rumanos de la OTAN interceptan un avión espía ruso cerca del espacio aéreo de Lituania

Cazas rumanos de la OTAN interceptan un avión espía ruso cerca del espacio aéreo de Lituania

Rumanía desplegó cazas ante sospecha de drones rusos cerca de su frontera

Rumanía desplegó cazas ante sospecha de drones rusos cerca de su frontera

Leer artículo completo en rpp.pe →