En su primer Mensaje a la Nación, la presidenta Keiko Fujimori fijó como prioridad de su gobierno el fortalecimiento integral de la Policía Nacional del Perú (PNP) para frenar el avance de la delincuencia y el crimen organizado. “Nuestra prioridad será fortalecer integralmente a nuestra gloriosa Policía Nacional del Perú. Le devolveremos el respeto, el equipamiento y el respaldo político que merece para cumplir con firmeza su misión de defender a los peruanos de bien”, sostuvo la mandataria.

Como parte de su estrategia de seguridad, Fujimori anunció un proceso de modernización tecnológica de la institución policial. Esto incluye la implementación de sistemas nacionales de videovigilancia interconectados, plataformas de inteligencia artificial para anticipar y mapear la actividad delictiva, herramientas modernas de comunicación y nuevos centros de comando para mejorar la capacidad de respuesta frente a la criminalidad.

La jefa de Estado precisó que las acciones del Ejecutivo no se limitarán a la delincuencia común, sino que apuntarán también contra las organizaciones criminales nacionales e internacionales vinculadas a la extorsión, el sicariato, el narcotráfico y la minería ilegal.

Fujimori también advirtió que su gobierno no protegerá a los policías corruptos. “Ningún miembro de la Policía Nacional que se ponga al servicio del delito encontrará protección en nuestro gobierno. Quien deshonre la institución responderá ante la justicia con todo el peso de la ley”, enfatizó. En paralelo, anunció un sistema permanente de reconocimiento al mérito para los efectivos que destaquen, con el fin de fortalecer la integridad y el compromiso institucional.

“Iremos tras las mafias nacionales e internacionales que financian la extorsión, el sicariato, el narcotráfico y la minería ilegal”, afirmó. Para ello, anunció el fortalecimiento de los sistemas de inteligencia, con el objetivo de desarticular estas organizaciones desde sus cabecillas y sus estructuras económicas.

Como parte de su política de seguridad, la mandataria anunció que se fortalecerán y ampliarán las unidades de flagrancia, y se pondrá en marcha una reforma del sistema penitenciario. Sostuvo que el objetivo es impedir que las cárceles continúen funcionando como centros de operaciones del crimen organizado y recuperar su finalidad como establecimientos de reclusión.

Leer artículo completo en diariocorreo.pe →