La presidenta Keiko Fujimori anunció que su Gobierno elevará la remuneración mínima vital (RMV) a S/ 1,300, según adelantó en su mensaje a la nación. Este ajuste, que llevará el sueldo mínimo de los actuales S/ 1,130 a S/ 1,300, se enmarca en la reactivación de los tres motores que generan ingresos para las familias: el trabajo, la inversión y la empresa, precisó la jefa de Estado. “Para mejorar los ingresos de los trabajadores, elevaremos la remuneración mínima vital a 1,300 soles”, dijo Fujimori Higuchi.

La mandataria reconoció que se requieren “mejores salarios”, pero también “empresas sostenibles y más empleos formales”. En esa línea, el alza de la RMV vendrá acompañada de un bono compensatorio por única vez para las micro y pequeñas empresas, a fin de que “las ayude a incorporar trabajadores a la formalidad y afrontar responsablemente el mayor costo laboral”. “Cuando mejora el ingreso de un trabajador, progresa una familia”, afirmó.

Sin embargo, el exministro de Economía, David Tuesta, advirtió sobre los efectos de subir la RMV sin “un aumento similar de la productividad”, lo que “encarece el empleo formal y llega a muy pocos”. Respecto al bono a las mypes para promover la contratación, consideró que sería “más gasto fiscal” y ayudaría “poco o nada”. “Ojalá políticas anunciadas para impulsar inversión privada y productividad avancen igual de rápido”, escribió en X.

Jaime Cusquén, presidente de la Comisión de Asuntos Laborales de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), recordó que cualquier incremento del salario mínimo debe pasar por el Consejo Nacional del Trabajo (CNT), donde participan trabajadores, empleadores y el Estado. Aunque históricamente el Ejecutivo ha tenido la última palabra ante la falta de consensos en esa instancia, la lideresa de Fuerza Popular debería convocar al diálogo para que se respeten criterios técnicos.

El especialista en Finanzas de Pacífico Business School, Jorge Carrillo Acosta, advirtió que subir la Remuneración Mínima Vital (RMV) de S/ 1,130 a S/ 1,300 mensuales, si bien puede parecer razonable, generará un sobrecosto para muchas empresas, especialmente para las mypes, debido al alza inflacionaria. Según Carrillo Acosta, el perjuicio se traduciría en un mayor costo de más de S/ 2,800 anuales para el empleador en el régimen general y más de S/ 2,500 para el régimen MYPE. A ello se sumarían las subidas de gratificaciones, CTS, aporte a ESSALUD, asignación familiar, seguro de vida ley y otros beneficios.

“Si se incrementa el sueldo mínimo ahora, pero las facilidades para acceder al crédito o a las compras públicas llegan uno o dos años después, las empresas sí podrían verse afectadas”, precisó Cusquén a Gestión. En esa línea, Carrillo Acosta puntualizó: “En el extremo, otra medida que podría tomar la empresa es despedir trabajadores, generando un perjuicio mayor al beneficio que se pretendía conseguir”.

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