Los trabajos incluyeron limpieza de escombros, mantenimiento de estructuras y control de vegetación, necesarios tras el cierre por daños causados por intensas lluvias.

El tramo Chachabamba–Wiñay Wayna, conocido como la Ruta 5 del Camino Inca hacia Machu Picchu, volverá a recibir visitantes desde el sábado 1 de agosto, luego de permanecer cerrado por los daños ocasionados por las intensas lluvias registradas durante los primeros meses del año. La reapertura fue confirmada por la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de Cusco, que verificó que el recorrido cumple con las condiciones de seguridad para el ingreso de turistas.

La rehabilitación de este acceso histórico permitirá ampliar las alternativas para llegar a la ciudadela inca, beneficiando tanto a visitantes nacionales como extranjeros que eligen recorrer parte de la Red de Caminos Inca antes de arribar a uno de los principales destinos turísticos del país. Expertos realizaron una inspección técnica junto a representantes del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), la Gerencia Regional de Comercio Exterior, Turismo y Artesanía (Gercetur) y la Municipalidad Distrital de Machu Picchu, quienes dieron conformidad a los trabajos ejecutados.

Las reparaciones incluyeron limpieza de escombros, refuerzo de estructuras y control de vegetación en el trayecto, garantizando que el camino esté en óptimas condiciones tras el cierre por las intensas lluvias. La DDC Cusco informó que especialistas de la entidad supervisaron cada etapa del proceso junto con las otras instituciones, asegurando que se cumplieran los estándares necesarios para la seguridad de los visitantes.

La emergencia geológica que obligó al cierre de la Ruta 5 del Camino Inca se originó por las intensas lluvias registradas a inicios de año, las cuales afectaron la transitabilidad del histórico sendero hacia Machu Picchu. Ante esta situación, la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco restringió el acceso mientras se ejecutaban trabajos de conservación y mantenimiento a cargo del personal de la Red de Caminos Inca. Las labores incluyeron la remoción de rocas inestables, limpieza de escombros y árboles caídos, reforzamiento de muros de contención y taludes, rehabilitación de la plataforma del camino, mantenimiento de escalinatas y calzadas originales, así como la renovación de barandas, pasamanos, pontones y otras estructuras de madera. Además, se realizó el control de la vegetación a lo largo del recorrido para garantizar un tránsito seguro. Tras concluir las intervenciones y obtener la conformidad técnica, la ruta volverá a estar habilitada desde el 1 de agosto, fortaleciendo la oferta turística de Cusco y facilitando nuevamente el acceso a Machu Picchu a través de uno de los recorridos históricos de la Red de Caminos Inca. La Dirección Desconcentrada de Cultura precisó que todas las acciones se realizaron siguiendo criterios técnicos especializados para preservar este patrimonio y garantizar la seguridad de los visitantes durante su recorrido. lr.pe

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