Desde el 1 de julio, el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Perú y Guatemala está en vigor y abre un mercado con potencial de importación superior a los US$2.000 millones. La oportunidad alcanza a productos como uvas, arándanos, paltas, mangos y granos andinos, y podría beneficiar tanto a grandes exportadores como a pequeños productores peruanos.

Actualmente, las exportaciones peruanas de alimentos hacia Guatemala son aún reducidas, con ventas que no superan los US$70 millones. Sin embargo, la tendencia es de crecimiento sostenido. Según el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), el 2025 marcó un récord histórico al registrar envíos por US$69,5 millones, superando ampliamente las importaciones desde el país centroamericano.

La expectativa es que el acuerdo permita ampliar esa participación con una mayor colocación de frutas frescas, hortalizas, cacao, granos andinos y otros productos de creciente demanda en Centroamérica. Guatemala, con cerca de 20 millones de habitantes, se suma a los acuerdos que Perú ya mantiene con Panamá, Costa Rica y Honduras, mientras continúan las negociaciones con El Salvador y Nicaragua.

El desafío ahora será fortalecer la logística y agilizar los protocolos sanitarios para aprovechar el nuevo acceso comercial. El mercado guatemalteco representa además una plataforma para consolidar la presencia peruana en la región.

Los acuerdos comerciales amplían el alcance de la oferta peruana en Centroamérica y plantean nuevos retos para la cadena logística.

Las agroexportaciones peruanas alcanzaron US$4.713 millones entre enero y mayo de 2026, según datos que reflejan el dinamismo de un sector clave para la generación de divisas y empleo. En ese contexto, el TLC con Guatemala abre un mercado de US$2.000 millones y ofrece oportunidades concretas para los exportadores nacionales.

El acuerdo identifica 112 partidas arancelarias de interés peruano, de las cuales 45 obtuvieron desgravación inmediata al entrar en vigor. Estas mercancías, que Guatemala importaba de terceros países por unos US$468 millones, representan una puerta abierta para que los productores peruanos ganen participación. Entre los productos con mejores perspectivas figuran uvas frescas, mangos, maíz morado, maíz gigante del Cusco, preparaciones alimenticias a base de harina, frijoles, fresas congeladas, jaleas, mermeladas y vinos, además de otros alimentos con valor agregado.

Las estadísticas del Midagri revelan que durante 2025 apenas 20 productos agrícolas concentraron cerca del 90% de las exportaciones peruanas hacia Guatemala. Dentro de ese grupo, las uvas frescas, los cítricos y el aceite de palma explicaron el 55% del valor total exportado, lo que evidencia el peso de estos cultivos en la relación comercial bilateral. La eliminación de barreras arancelarias para estas partidas consolida un escenario favorable para los envíos peruanos.

En un contexto internacional de mayor competencia y desaceleración en mercados tradicionales, el Perú busca diversificar sus destinos de exportación y el nuevo TLC con Guatemala llega en ese momento clave. El reto ahora es convertir las ventajas arancelarias en mayores exportaciones. Para lograrlo, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego considera necesario impulsar inversiones que establezcan rutas marítimas más eficientes hacia Centroamérica y fortalezcan la infraestructura logística. También se plantea acelerar la negociación de protocolos fitosanitarios que faciliten el ingreso de productos agrícolas frescos y mejoren la competitividad de la oferta peruana. Si estas mejoras logísticas y sanitarias avanzan al mismo ritmo que la apertura comercial, Guatemala podría convertirse en un destino más relevante para la oferta agrícola peruana y contribuir a consolidar la presencia del país en Centroamérica, una región que gana importancia dentro de la estrategia exportadora nacional.

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