El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva enfrenta una creciente tensión diplomática con Argentina, mientras fortalece sus vínculos con China en el marco del conflicto comercial con Estados Unidos por los nuevos aranceles a productos brasileños. La crisis bilateral se agravó luego de que el presidente Javier Milei calificara a Lula como "ladrón" y "presidiario" durante un acto político en São Paulo.

Los comentarios del mandatario argentino se produjeron durante la presentación de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien buscará competir en las elecciones brasileñas de octubre con el respaldo del Partido Liberal. Ante esto, la Cancillería brasileña llamó a consultas a su embajador en Argentina, Julio Bitelli, y posteriormente convocó al representante argentino en Brasilia, Daniel Raimondi.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Brasil calificó las declaraciones de Milei como "ásperas, groseras e inaceptables", al considerar que representaron ataques contra el Gobierno brasileño, sus instituciones y su democracia. La crisis resalta un conflicto bilateral significativo, mientras Brasil se acerca a China en medio de las nuevas tarifas impuestas por Estados Unidos.

Mientras esto sucede, Brasil fortalece sus vínculos con China en medio de nuevas tarifas impuestas por Estados Unidos. Foto: AFP. Durante el evento, Milei no solo cuestionó al Gobierno de Lula llamando a los brasileños a evitar lo que denominó el riesgo Lula, sino que también criticó al juez del Tribunal Supremo Federal Alexandre de Moraes, a quien calificó como "basura calva". Esto ocurrió después de que el magistrado negara una solicitud para visitar a Bolsonaro, quien cumple arresto domiciliario tras ser condenado por una tentativa de golpe de Estado. El presidente del Supremo Tribunal Federal, Edson Fachin, calificó las palabras de Milei como una "referencia irrespetuosa a un magistrado del más alto tribunal del país, pronunciada en suelo brasileño". Tras la reacción diplomática brasileña, Milei defendió sus declaraciones y acusó al Gobierno de Lula de financiar una supuesta "campaña antiargentina", aunque no presentó pruebas. "El 25% de los recursos salió del Gobierno de Brasil", afirmó el mandatario argentino en una entrevista con medios locales. También señaló a México y al Partido Demócrata estadounidense como supuestos responsables de esa campaña. "Son las cabezas progresistas que no quieren que las ideas de la libertad funcionen", sostuvo. Desde Brasil, el ministro de Hacienda, Dario Durigan, respondió a las críticas de Milei y cuestionó la situación económica argentina. "El payaso del presidente de Argentina vino a Brasil y habló de Brasil, cuando el riesgo país de Argentina es mucho más elevado, la deuda pública es mucho más elevada y la inflación es mucho más elevada", declaró para Rádio Jornal de Pernambuco. lr.pe

En medio de las tensiones con Argentina, Brasil refuerza su alianza con China en un contexto marcado por los nuevos aranceles que la administración de Donald Trump impuso a productos brasileños. El presidente chino, Xi Jinping, mantuvo una conversación telefónica con Lula da Silva en la que expresó su respaldo a Brasil en la defensa de su soberanía y rechazó las “interferencias externas”. Xi destacó la relevancia de Brasil como actor internacional y señaló que ambos países, como miembros del Sur Global, deben tener un papel más importante en la gobernanza mundial. Lula, por su parte, afirmó que la cooperación entre Brasil y China sigue creciendo y manifestó su interés en ampliar la colaboración en inteligencia artificial, energía y minerales, además de atraer nuevas inversiones.

Mientras tanto, el funcionario brasileño aseguró que la economía de su país mantiene mejores indicadores y destacó que Brasil proyecta crecimiento económico, menor desempleo e inflación controlada. En Argentina, el expresidente Alberto Fernández también criticó la postura de Milei y afirmó que “insultar al presidente de una nación hermana y a nuestro principal socio comercial es imperdonable”. El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, expresó su rechazo a las declaraciones y aseguró que Milei “no representa los sentimientos del pueblo argentino”.

China, principal socio comercial de Brasil desde 2009, registró en 2025 un intercambio bilateral récord de 171.000 millones de dólares, un 8,2% más que el año anterior, y las inversiones chinas en el país alcanzaron los 6.100 millones de dólares. Este vínculo se fortalece mientras el Gobierno de Lula evalúa acciones bajo la Ley de Reciprocidad y ante la Organización Mundial del Comercio tras el anuncio de Estados Unidos de aranceles del 25% a productos brasileños, medida que Brasil rechazó. La conversación con China ocurrió después de esa decisión de Washington. Pese al distanciamiento político con Argentina por diferencias con Milei, el comercio bilateral sigue siendo relevante: en 2025 sumó 31.195 millones de dólares, cifra récord en 13 años. Sin embargo, la crisis diplomática abre un nuevo escenario de tensión entre los dos principales socios sudamericanos.

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