En la Regio IX de Pompeya, dentro de la llamada Casa de la Panadería, un equipo de arqueólogos y restauradores logró recuperar parcialmente la bóveda de un salón de banquetes. El trabajo reveló un fresco que representa la unión mitológica de Dioniso y Ariadna, uno de los mitos griegos más conocidos, y ofrece una ventana a la decoración interior y los temas religiosos que distinguían a la élite romana antes de la erupción del Vesubio en el año 79 d. C.
Según informó el Parque Arqueológico de Pompeya, los especialistas reconstruyeron más del 25% del fresco original. Los fragmentos fueron recuperados del lugar exacto donde cayeron tras el desastre, lo que permitió un ensamblaje con un alto grado de precisión.
Uno de los mayores retos fue la forma curva del techo. Un soporte plano no se habría ajustado a la estructura original, por lo que el equipo diseñó un nuevo marco modular mientras avanzaba la restauración. A medida que se colocaban más fragmentos, el soporte se ajustaba para adaptarse a la curvatura de la bóveda. El diseño también permite futuras ampliaciones sin alterar las secciones ya restauradas.
El trabajo está lejos de concluir. Muchos fragmentos pintados permanecen almacenados y podrían aparecer nuevas piezas a medida que continúen las excavaciones en la Casa de la Panadería. El soporte flexible permite que cada fragmento recién identificado se integre gradualmente, convirtiendo el proyecto en un esfuerzo continuo más que en una exposición final.
Expertos realizando trabajos de restauración del fresco del techo. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya
La escena central del fresco representa a Dioniso y Ariadna, un motivo recurrente en el arte romano. Aunque solo se conserva una parte de la composición, los investigadores lograron reconstruirla comparándola con pinturas antiguas similares. En la imagen, Dioniso aparece recostado en un carro frente a Ariadna, quien toca el arpa mientras el alado Eros actúa a su lado. Dos centauros acompañan la escena con música mientras tiran del carro, y alrededor se aprecian máscaras pintadas, vasijas rituales, frutas, flores y otros símbolos que vinculan la decoración con el culto a Dioniso.
El techo restaurado forma parte de un programa de investigación más amplio en Pompeya, enfocado en el arte y la religión dionisíaca. El interés por el tema se intensificó tras las recientes excavaciones en la cercana Casa del Tiaso, donde se halló uno de los frescos antiguos más grandes conocidos, que retrata una procesión dedicada al dios. A pesar de que aún faltan grandes secciones, el techo evidencia la riqueza de la decoración interior romana: un gran panel central enmarcado por motivos arquitectónicos pintados, bordes coloridos, guirnaldas de flores, figuras aladas, símbolos estacionales y numerosos detalles decorativos. Los colores brillantes y los elaborados diseños revelan la alta calidad de los artistas que crearon la sala.
En conjunto, estos hallazgos aportan nuevos datos sobre la vida cotidiana, la religión y el gusto artístico en una de las ciudades mejor conservadas del mundo antiguo.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta