El insomnio, que afecta a millones de personas, encuentra una solución innovadora y accesible en la tecnología óptica: los lentes con lunas naranjas. Estos dispositivos están diseñados específicamente para contrarrestar los efectos negativos de la luz azul que emiten las pantallas de teléfonos, computadoras y televisores.

Durante la noche, la exposición a la luz artificial altera el ciclo circadiano. Las lunas naranjas funcionan como un filtro de alta eficiencia que bloquea esas longitudes de onda perjudiciales. Al neutralizar la luz azul, el cerebro recibe la señal correcta de que ha llegado la oscuridad, lo que estimula la producción natural de melatonina, la hormona fundamental para inducir el sueño.

Para quienes padecen insomnio, usar estos anteojos en las últimas horas del día facilita una transición más rápida hacia un sueño profundo. Al optimizar los niveles de melatonina, no solo se reduce el tiempo necesario para conciliar el sueño, sino que también mejora notablemente la calidad del descanso.

Además de la actividad física, la meditación y una alimentación antiinflamatoria, se recomienda probar herramientas complementarias como estos lentes. Incluso en el ámbito deportivo se ha visto su uso: el futbolista noruego Erling Haaland prioriza el cuidado de su sueño por encima de todo y recurre a esta tecnología.

Los lentes de lunas anaranjadas ayudan a bloquear la luz azul durante las últimas horas del día, y así favorecer la producción de melatonina y contribuir a un mejor descanso. Foto: IA.

Esta columna es parte de la sección ‘Física y mentalmente saludables’.

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