Desde este jueves, las cuentas de adolescentes en Instagram que ya restringen automáticamente contenidos sensibles para menores de 18 años —y que solo pueden flexibilizarse con autorización parental— incorporarán una nueva capa de protección: contenidos adecuados específicamente para menores de 13 años, inspirados en los criterios de clasificación de películas por edades.
La medida, anunciada por la responsable de Asuntos Públicos de Meta, Hélène Verbrugghe, en una rueda de prensa, supone un endurecimiento de las restricciones previas. Ahora, los menores de 18 años no podrán acceder a imágenes ‘perturbadoras’ o sensibles, como las relacionadas con accidentes o temática gore; tampoco a contenidos que promuevan comportamientos peligrosos (acrobacias, trastornos alimentarios), productos prohibidos como alcohol y tabaco, o lenguaje ofensivo, entre otros.
“Nos hemos asegurado de que en ninguno de estos ámbitos se pueda tener acceso a imágenes perturbadoras o lenguaje inadecuado”, subrayó Verbrugghe. La clasificación por edad se aplicará “a todo el entorno de Instagram”, incluyendo ‘stories’, ‘comentarios’ y ‘recomendaciones’. La ejecutiva explicó que esta nueva herramienta busca facilitar a los padres un acompañamiento en el aprendizaje del uso seguro del mundo digital, mientras se elevan las barreras de protección para los adolescentes.
Desde hoy, la nueva clasificación de contenidos se activa automáticamente en todas las cuentas de adolescentes de Instagram, un entorno diseñado en 2024 para reforzar la seguridad de los menores. Este espacio obliga a la supervisión parental entre los 14 y 16 años y restringe la interacción de los jóvenes solo a personas conocidas. Además, permite limitar el tiempo diario de uso —bloquear la red de 22:00 a 7:00 horas—, incluye funciones de monitoreo para que los padres vean los temas de interés de sus hijos y cuenta con un sistema de notificaciones que alerta si el menor accede a contenido inadecuado.
Según Verbrugghe, esta clasificación —que calificó como “la innovación más importante implantada hasta la fecha”— funciona con éxito desde hace meses en Estados Unidos porque “ayuda a comprender mejor el tipo de contenidos que sus hijos buscan en Instagram”, lo que evita que los padres se sientan “tan abrumados” por los riesgos del mundo digital. Aunque una IA entrenada selecciona las imágenes según su sensibilidad, el modelo se ha reforzado con el criterio de los padres, que clasificaron más de tres millones de piezas para menores de 16 años. En cualquier momento, los progenitores pueden reportar a la red social “su opinión” sobre ciertas imágenes, actualizando constantemente el sistema con el punto de vista parental, detalló Verbrugghe.
La responsable de Meta subrayó que el objetivo es adaptar la plataforma a las etapas de desarrollo de los adolescentes, creando un entorno digital más positivo y seguro para ofrecer “un producto interesante asegurando la protección de los menores”. En esa línea, María González, psicóloga y divulgadora especializada en acompañamiento familiar y colaboradora de Meta, advirtió que “la realidad digital está ahí y que los adolescentes antes o después accederán a las redes sociales; la cuestión es que lo hagan de manera real y segura”. Sin embargo, aunque las redes sociales faciliten herramientas para garantizar una experiencia segura, la especialista consideró “esencial que haya un acompañamiento parental, que se superen los choques generacionales y el miedo a las redes sociales y que haya un diálogo común” sobre el uso de estas tecnologías. González explicó que “acompañar no es vigilar y hacerlo desde la preocupación o el rechazo solo hace que los adolescentes se aíslen y se sientan incomprendidos”.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta