Durante siglos, la muerte del gran duque de Toscana Francisco I de Medici y de su esposa, Blanca Cappello, alimentó una de las leyendas más oscuras del Renacimiento: su envenenamiento a manos de su hermano Fernando. Ahora, un nuevo análisis de ADN apunta que, en realidad, ambos murieron de malaria. Investigadores de las universidades italianas de Pisa y Turín (norte), en colaboración con la de Yale (EE.UU.), han logrado secuenciar el perfil genético de un microorganismo que causaba la malaria y que se encontraba alojado en las costillas del dignatario -padre de la reina María de Francia-, cuyos restos reposan en las Capillas Mediceas de Florencia. Y los resultados del estudio han confirmado que la causa del deceso fue una forma fulminante de malaria, según avanza a EFE la experta en Paleopatología de la Universidad de Pisa, Valentina Giuffra. La científica explicó que la genómica moderna ha aportado la prueba definitiva que ratifica los diagnósticos realizados en 1587 por los propios médicos de la corte toscana, cuyas crónicas describían con precisión fiebres intermitentes y altas temperaturas.

Un nuevo análisis de ADN desmiente la leyenda que por siglos atribuyó la muerte de Francisco I de Medici y su esposa Blanca Cappello a un envenenamiento por su hermano Fernando. Investigadores de Pisa, Turín y Yale secuenciaron el perfil genético de un microorganismo en las costillas del duque, cuyos restos reposan en las Capillas Mediceas de Florencia. Según la paleopatóloga Valentina Giuffra, la causa fue una forma fulminante de malaria, confirmando los diagnósticos de 1587 de los médicos de la corte toscana, que describieron fiebres intermitentes.

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