Con la proximidad de los feriados por el Día de la Fuerza Aérea del Perú y Fiestas Patrias, el incremento del tránsito vehicular hacia distintos destinos del país se vuelve masivo. Sin embargo, este aumento de viajes por carretera coincide con uno de los peligros más recurrentes en las vías que cruzan la sierra peruana: los deslizamientos de tierra y la caída de rocas, fenómenos que pueden aparecer de forma repentina y desencadenar accidentes de graves consecuencias.

Especialistas advierten que planificar el viaje no solo implica revisar el estado mecánico del vehículo o definir el itinerario. También es indispensable conocer cuáles son los tramos con mayor peligro y reconocer las señales de alerta que preceden a un deslizamiento, ya que estas pueden marcar la diferencia entre un viaje seguro y una emergencia.

Las rutas con mayor riesgo

El Centro de Monitoreo Rímac identificó tres corredores viales donde los conductores deben extremar las precauciones debido a las características geográficas y al historial de derrumbes registrados. La Carretera Central, que conecta Lima con La Oroya y Huancayo, encabeza la lista de vías de mayor riesgo por sus pronunciadas pendientes, la presencia de quebradas y la exposición constante a lluvias que favorecen la caída de rocas y los deslizamientos. Los sectores de Ricardo Palma, Surco, Matucana, San Mateo, Mayoco, Infiernillo, Chicla y Casapalca son considerados los puntos más críticos, donde las condiciones del terreno pueden cambiar en pocas horas.

Carretera Central. (Andina)

Otra vía de alta peligrosidad es la carretera Huánuco–Tingo María, un corredor estratégico que comunica la sierra central con la Amazonía. En esta ruta, zonas como Carpish, Puente Durand, Chinchao, Churubamba y el ingreso a Tingo María suelen registrar huaicos, desprendimientos de rocas y deslizamientos durante la temporada de lluvias, lo que obliga a los conductores a mantenerse atentos a cualquier cambio en el entorno.

El Bosque de Neblina de Carpish. (Foto: Instagram/falconinunez)

En la carretera “Lima–Canta–La Viuda–Cerro de Pasco”, el tramo del “Abra La Viuda” es uno de los más complejos para la conducción, pues la neblina, las lluvias y las fuertes pendientes incrementan el riesgo de erosión de taludes y caída de rocas. Ante este panorama, Henry Zamora, jefe de Gestión de Riesgos de Rímac, advierte que los deslizamientos rara vez ocurren sin señales previas. Por ello, insta a los conductores a permanecer atentos a cualquier indicio de inestabilidad en la carretera.

Entre las principales alertas menciona la caída constante de pequeñas piedras sobre la vía, grietas recientes en el pavimento, filtraciones de agua desde los taludes, árboles o postes inclinados de manera inusual y la acumulación reciente de tierra, barro o rocas en las cunetas. Identificar oportunamente estas evidencias, según el especialista, permite tomar decisiones más seguras como reducir la velocidad, detener el viaje o buscar una ruta alterna antes de quedar expuesto a un derrumbe.

Los expertos también brindan recomendaciones para un viaje seguro: evitar detener el vehículo junto a laderas o taludes inestables, ya que son las primeras zonas afectadas por un deslizamiento. Asimismo, aconsejan disminuir la velocidad en condiciones de lluvia, neblina o poca visibilidad, mantener una distancia prudente respecto de vehículos pesados y conducir siempre con las luces encendidas, incluso durante el día.

Zamora señaló que “identificar los puntos de mayor riesgo y conducir con precaución son medidas que pueden evitar accidentes y contribuir a que el viaje llegue a buen destino, incluso cuando las condiciones del camino cambian de forma inesperada”. Los especialistas coinciden en que, aunque los deslizamientos son fenómenos naturales difíciles de predecir con exactitud, una conducción preventiva reduce considerablemente el riesgo de accidentes. Recomiendan no viajar durante lluvias intensas si el desplazamiento puede postergarse, prestar especial atención en curvas y sectores con antecedentes de derrumbes, y evitar estacionar donde exista riesgo de caída de rocas. En este escenario de mayor movimiento vehicular por las celebraciones patrias, conocer las rutas más vulnerables, respetar las recomendaciones de seguridad y mantenerse alerta durante todo el trayecto serán factores clave para proteger la vida de los viajeros y prevenir emergencias en las carreteras del país.

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