La respuesta de Teherán no tardó en llegar. El ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, definió la doctrina de defensa iraní como una réplica simétrica ante cualquier agresión externa. “Nuestra doctrina de defensa es clara: ojo por ojo. Cualquier agresión contra Irán, incluida nuestra infraestructura, obligará a una respuesta poderosa y decisiva”, afirmó. En paralelo, el Cuartel General Central Jatam al Anbiya, que coordina a las Fuerzas Armadas y la Guardia Revolucionaria, advirtió que amenazar con atacar centros sensibles solo expandirá la guerra de forma irreversible en todo el Medio Oriente.
Mientras tanto, el Pentágono mantiene en la mira el complejo subterráneo de la Montaña Pico (Pickaxe Mountain), donde se sospecha que Irán desarrolla actividades de enriquecimiento nuclear no declaradas. Aunque su ubicación montañosa dificulta un ataque con armamento convencional, el presidente estadounidense ha señalado que este podría ser el próximo gran objetivo militar, sumándose a la infraestructura urbana ya considerada como blanco.
El principal negociador y presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, lanzó una advertencia económica global: si Irán no puede exportar su petróleo debido al asedio estadounidense, se encargará de que ningún otro país de la región pueda hacerlo. Ghalibaf insistió en que la seguridad del estrecho de Ormuz es incompatible con la presencia de fuerzas norteamericanas en la zona.
La escalada verbal y militar ya impacta los mercados globales. Según datos de la firma de rastreo de buques Kpler, citados por la agencia EFE, el tránsito por el estrecho de Ormuz cayó un 31% en un solo día, mientras que en el paso de Bab al Mandeb la disminución fue del 34%.
Una enorme valla publicitaria antiestadounidense e israelí con la imagen de Donald Trump y el primer ministro israelí Netanyahu en un edificio en Teherán, Irán.Fuente: EFE
El precio del barril de crudo Brent ha escalado hasta los 95 dólares, su nivel más alto en seis semanas, como consecuencia del deterioro de la seguridad operativa. Esta subida amenaza con reactivar las presiones inflacionarias a nivel internacional. A esta inestabilidad se suma el bloqueo marítimo impuesto por los rebeldes hutíes del Yemen —aliados de Irán— contra Arabia Saudita. El grupo insurgente ha comenzado a emitir advertencias radiales a los buques comerciales, lo que ha forzado a varios petroleros cargados con crudo saudí a realizar maniobras de cambio de rumbo o quedar en espera en el Mar Rojo por temor a ataques.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta