Un arqueólogo levantó una losa de piedra con forma inusual durante las excavaciones en un barracón del siglo IV en Vindolanda, Reino Unido, y al darle la vuelta descubrió un rostro humano tallado que había permanecido intacto bajo el suelo del cuartel militar durante más de 1.600 años. La talla representa a un genio, un espíritu guardián de la religión romana que, según las creencias de la época, velaba por cada hogar, lugar y comunidad. Los hallazgos, ocurridos en junio, aportan nuevas pruebas sobre la vida romana cerca del Muro de Adriano, según afirman los arqueólogos.
El Dr. Andrew Birley, director de las excavaciones de Vindolanda, fue quien encontró la pieza. “La imagen representa a un espíritu protector invocado para traer seguridad, prosperidad y buena fortuna a un hogar o lugar”, explicó el experto. Los romanos solían honrar a estos espíritus en pequeños santuarios domésticos, donde les ofrecían comida, vino y otras ofrendas rituales con la esperanza de obtener su protección.
El descubrimiento se produjo en un contexto de excavaciones sistemáticas en el yacimiento, que ya ha dado otros hallazgos relevantes, como tumbas excavadas en la roca de 3.000 años de antigüedad en una necrópolis de Egipto y un ataúd de 200 años que, al ser abierto, dejó boquiabiertos a los investigadores.
El Dr. Andrew Birley con una escultura de arenisca que representa a un genio. Foto: The Vindolanda Trust
El relieve, tallado en arenisca, muestra a la figura sosteniendo una cornucopia en una mano, símbolo de riqueza y prosperidad, y en la otra una pátera, un cuenco poco profundo usado en ritos religiosos. Estos detalles permitieron a los expertos identificar al personaje poco después de que Birley compartiera las fotografías con especialistas en arte romano. "Una vez que supimos a quién habíamos encontrado, nos pareció de lo más apropiado. Fue casi como si la propia Vindolanda se hubiera puesto en contacto con el equipo y les hubiera dicho discretamente: ‘Aprobamos lo que están haciendo’. Como arqueólogos, momentos como estos son increíblemente raros, y nos sentimos privilegiados de haber descubierto y preservado una parte tan importante de la historia del yacimiento", declaró Birley en un comunicado de prensa.
Los investigadores creen que el relieve estuvo originalmente en un santuario doméstico antes de que alguien lo colocara bajo el suelo del cuartel. Se desconoce el motivo exacto por el que la escultura acabó allí, pero el enterramiento bajo la losa de piedra la protegió de la intemperie y de daños posteriores, conservando intactos muchos detalles durante unos 1.600 años.
Vista aérea del fuerte romano de Vindolanda. Foto: The Vindolanda Trust
El fuerte romano de Vindolanda, ubicado al sur del Muro de Adriano en el norte de Inglaterra, es uno de los yacimientos mejor conservados del país. Su suelo húmedo ha preservado miles de objetos, desde tablillas de madera para escribir hasta zapatos de cuero, ropa, herramientas, armas y utensilios domésticos. En este contexto, el hallazgo del guardián romano es particularmente valioso: las tallas de piedra de estos espíritus guardianes son mucho menos frecuentes que las inscripciones dedicadas a un genio, las cuales abundan en la Britania romana y reflejan la popularidad de esa creencia.
Los arqueólogos creen que la imagen fue tallada por un cantero local que trabajaba en el norte de Gran Bretaña, probablemente en Vindolanda o en un taller cercano. Una posible fuente es el fuerte romano de Lanchester, en el condado de Durham, donde se realizaban trabajos de talla de piedra de gran destreza durante la época romana. Este ejemplar ofrece a los investigadores un objeto singular con un contexto arqueológico bien definido, lo que aumenta su utilidad para futuros estudios.
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