Dos proyectos de hospitales especializados que EsSalud adjudicó a IBT Group, uno en Piura y otro en Chimbote, enfrentan complicaciones que podrían retrasar su puesta en marcha. La empresa, que desde 2010 opera los hospitales Alberto Barton (Callao) y Guillermo Kaelin (Villa María del Triunfo), reconoció a Gestión que los nuevos acuerdos bajo el modelo de Asociaciones Público-Privadas (APP) no avanzan según lo previsto.

Los contratos se firmaron el 3 de julio de 2024, luego de que los proyectos fueran adjudicados en 2023. En ese momento, la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión) estableció un cronograma claro: se trata de APP cofinanciadas al 100% por EsSalud, con concesiones de 20 años. Los primeros tres años debían destinarse al expediente técnico, construcción e implementación de equipamiento —plazo que hoy debería estar en curso—, mientras que los 17 restantes serían para operación y mantenimiento. Sin embargo, ese calendario está en pausa.

Agueda Amaya, gerente general de IBT Group, explicó que los proyectos avanzan, pero sus cronogramas no corren como se planteó inicialmente por falta de acuerdo en varios puntos. Esto impide definir una fecha de inicio operativo y genera el riesgo de aplazar los tiempos originales. "Por ahora, no hay fecha de entrega clara", señaló. Los motivos detrás de estas demoras son los que mantienen en vilo la ejecución de ambos nosocomios.

El representante de IBT advirtió que “no sería responsable comprometer una fecha definitiva” para la entrada en operación de los hospitales de Piura y Chimbote mientras no se cierren hitos técnicos, administrativos y contractuales pendientes. “Sí, existe la posibilidad de ajustar los cronogramas”, señaló, aunque precisó que fijar plazos sin haber resuelto esos aspectos “podría generar expectativas poco realistas”.

Las trabas difieren en cada proyecto. En Piura, el principal problema es la falta de abastecimiento de agua; en Chimbote, aún no se completa el saneamiento físico legal del terreno. Por ello, IBT ha propuesto a EsSalud dos adendas para sincerar los plazos. La más avanzada es la de Chimbote, donde el hospital requería una autorización de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), del MTC, por su cercanía al aeropuerto. Superado ese obstáculo, la adenda ya está en evaluación de EsSalud y ProInversión. Amaya explicó que “la firma de la adenda es importante porque permitirá adecuar los plazos contractuales al tiempo efectivo de la etapa preoperativa”, ya que durante la suspensión “el plazo de la concesión continuó computándose”.

Representación de cómo se verá el Hospital de Chimbote. | Foto: IBT Group.

En Piura, en cambio, la adenda avanza más lento. Según IBT, aunque será necesario un ajuste contractual, primero deben completar el estudio del pozo exploratorio, que definirá la solución final para el abastecimiento de agua y alcantarillado, un aspecto “crucial para el hospital”.

Amaya subrayó que la ausencia de habilitaciones urbanas y otros permisos también retrasan el hospital y la adenda en sí. “Sin estas precisiones, no sería responsable cerrar una [adenda] que no refleje las condiciones reales del proyecto”, insistió.

Mientras tanto, EsSalud enfrenta una crisis que impacta en múltiples frentes. El propio presidente ejecutivo, Jaime Moreno, quien asumió el cargo hace poco más de un mes, reveló que cuando llegó el desabastecimiento de medicamentos superaba el 55% y que conseguir una cita en servicios de alta demanda puede demorar hasta 197 días. A esto se suma la alta rotación en su máxima dirección y un evidente deterioro en la calidad de los servicios.

Ante este panorama, Moreno indicó que, tras una evaluación de 45 días que aún no concluye, podrían declarar a EsSalud en emergencia. Cabe recordar que, en abril, la Comisión de Trabajo del Congreso ya había aprobado un dictamen con la misma propuesta, pero la legislatura terminó sin que llegara al Pleno. En ese análisis congresal se añadió un dato relevante: la pérdida operativa de EsSalud ascendió a S/ 224.7 millones hasta abril, lo que representa una disminución de 38% (S/ 140 millones) en comparación con el mismo periodo de 2025, cuando la pérdida fue de S/ 364.7 millones.

Agueda Amaya, Gerente General de IBT Group. Foto: IBT Group.

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