La Misión de Observación de Derechos Humanos de la ONU presentó desde Ginebra un informe que revela un drástico aumento de víctimas civiles en la guerra entre Rusia y Ucrania. Entre enero y junio de 2026, se contabilizaron 1.396 civiles muertos y 7.978 heridos en territorio ucraniano, lo que representa un incremento del 37% respecto al mismo periodo de 2025 y prácticamente duplica las cifras registradas durante todo el año 2024.

El impacto de las ofensivas también se sintió en la Federación de Rusia, donde la ONU documentó 250 civiles fallecidos y 1.596 lesionados durante los primeros seis meses del año, un repunte del 121% frente al primer semestre de 2025. El organismo internacional atribuyó gran parte de este aumento generalizado al uso intensivo de drones de corto alcance, cuyos ataques provocaron un incremento del 65% en bajas civiles en ambos países.

A más de cuatro años del inicio de la invasión rusa, los bombardeos sobre zonas urbanas en Ucrania continúan dejando numerosos fallecidos, mientras que Rusia intensifica sus ataques aéreos en respuesta. La ONU advierte que los ataques contra civiles son crímenes de guerra bajo el Derecho Internacional Humanitario.

La ONU advierte que los ataques contra civiles son crímenes de guerra bajo el Derecho Internacional Humanitario. Foto: AFP. El recrudecimiento de las acciones bélicas se refleja en bombardeos constantes contra zonas urbanas e instalaciones estratégicas. Recientemente, ofensivas rusas con bombas guiadas y drones afectaron inmuebles residenciales en Zaporiyia, Jersón y Odesa, dejando varios fallecidos. Paralelamente, las fuerzas ucranianas multiplicaron los ataques de largo alcance y el uso de aeronaves no tripuladas sobre infraestructura logística, energética y de transporte en zonas fronterizas como Bélgorod, así como contra objetivos en suelo ruso. El Ministerio de Defensa de Rusia sostuvo que sus recientes incursiones con armas de alta precisión en puertos del sur ucraniano, como Odesa, Chernomorsk y Nikoláyev, estuvieron dirigidas exclusivamente a instalaciones de almacenamiento, talleres navales y buques de carga vinculados al transporte de material militar. En medio del deterioro de la seguridad, la ONU recordó que el Derecho Internacional Humanitario prohíbe de forma estricta los ataques contra civiles e infraestructuras no militares y advierte que las agresiones deliberadas de esta naturaleza constituyen crímenes de guerra.

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