Un hombre que se moviliza en silla de ruedas para vender helados en la plaza Huamanmarca de Huancayo (Junín) se volvió viral en redes sociales tras ser captado donando un saco de arroz para los afectados por el sismo de magnitud 5.1 que remeció la región el pasado 18 de julio. El trabajador, conocido como Tío Artika, utilizó sus ahorros para comprar el alimento y lo llevó hasta un centro de acopio en Huancayo, donde su noble gesto fue aplaudido.

La donación fue grabada por la influencer Katy Segovia, quien se mostró emocionada por la solidaridad del heladero pese a las dificultades que enfrenta por su condición. “Ese es el ejemplo, así somos los huancaínos, los que menos tienen siempre son los que más dan y dan con el corazón”, destacó la mujer. En el video publicado en Facebook, el Tío Artika contó que su acto fue motivado por la situación que atraviesan las familias de Junín, donde el sismo dejó al menos 6 fallecidos, más de 21 heridos y alrededor de 300 damnificados, según el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci).

Heladero en silla de ruedas compró saco de arroz para damnificados por sismo en Junín “Agarré, tenía un ahorrito y qué mejor que invertirlo para una buena causa”, dijo el heladero al explicar que tomó parte del dinero recaudado con su trabajo para comprar un saco de arroz y llevarlo hasta un centro de acopio en la plaza de Huamanmarca. Según la influencer Katy Segovia, la solidaridad de Artika no es un hecho aislado: “Cada vez que organizamos una actividad benéfica en la plaza, él está entre los primeros en colaborar. Así ocurrió también durante la Bomberotón, cuando apoyó con entusiasmo para ayudar a nuestros bomberos”. El gesto del hombre trabajador fue reconocido por varias personas en redes sociales. Algunos incluso propusieron buscar la forma de apoyarlo luego de conocer esta muestra de desprendimiento. “Creo que después de esto, también se debería hacer algo por él, es buen hombre”, escribió uno de los usuarios. La acción de Artika se suma a otras muestras de apoyo tras el sismo en Junín, donde su aporte —un saco de arroz comprado con sus ahorros— se convirtió en un ejemplo de generosidad que circuló ampliamente en plataformas digitales.

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