Jimmy Moreno Romero y Jorge Cano Jiménez no se conocen, pero comparten varios puntos clave: ambos son acusados de integrar bandas criminales del narcotráfico, dominaron y controlaron la venta de drogas al extranjero, son colombianos y llegaron a Perú donde terminaron detenidos. Uno cayó en Lima y el otro en Ucayali. En las cárceles peruanas hay 828 colombianos presos.
A Jimmy Moreno lo llamaban 'el buen vecino colombiano' y reclutaba a burriers para enviarlos a Europa cargados con droga. El 'vecino colombiano', de 45 años, no vestía marcas europeas ni conducía coches de alta gama. Vivía al lado de un docente universitario, de un arquitecto y de un exoficial del Ejército en un barrio de clase media alta del distrito de San Miguel. No hablaba como mafioso, no se vestía como mafioso, no se comportaba como mafioso, pero Jimmy Moreno sí era un mafioso.

Jorge Cano, por su parte, es un exmiembro del grupo terrorista Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y se hace llamar 'Jerónimo Aljuve'. Ambos son considerados "narcos invisibles" por su bajo perfil, pero lograron tejer redes de tráfico internacional desde el Perú.
Según un experimentado agente antinarcóticos de la Dirandro, Jimmy Moreno Romero y Jorge representan “la nueva generación de narcos colombianos” que rompe con el estereotipo de los traficantes de alto vuelo que llegaron al Perú a mediados de los 80. “Es gente mucho más formada que la que fundó el negocio hace más de cuatro décadas, capaz de moverse con facilidad entre las clases altas y pasar por debajo del radar de la Policía con asombrosa habilidad”, añade la misma fuente. Su éxito radica en el bajo perfil, la solvencia en el mundo financiero, la ausencia de excentricidades y la convicción de que el dinero persuade más que la violencia.
Jimmy, quien fungía como transportista y acondicionador, fue arrestado la noche del 18 de junio en un inmueble que había alquilado en mayo en la avenida Costanera 980, San Miguel. El director de la Dirandro, general Leiby Huamán Daza, detalla que operaba bajo dos modalidades: captando jóvenes como burriers y realizando envíos por encomiendas. La ubicación del departamento, con vista al mar, fue elegida por su cercanía al aeropuerto Jorge Chávez.
Durante el allanamiento al departamento 102 B, los detectives antinarcóticos hallaron cocaína de alta pureza valorizada en más de 100 mil dólares. “Aparentaba ser un turista para acercarse a personas interesadas en obtener dinero fácil y reclutarlas para transportar la droga. Paralelamente, mantenía constantes coordinaciones relacionadas con la compra y recepción de cargamentos que venían del Vraem (valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro)”, explicó el jefe antidrogas.
Jorge Cano Jiménez (46), otro ciudadano colombiano con antecedentes por narcotráfico internacional y presuntos nexos con el Cártel de Tijuana, fue capturado en Yarinacocha (Pucallpa) tres días después de la detención de Jimmy Moreno. La intervención, ejecutada por agentes de Los Halcones, ocurrió el 21 de junio de este año. Cano registra como antecedente haber sido sentenciado por el acopio de 1.700 kilos de cocaína. En el vehículo en el que se movilizaba, los agentes encontraron una pistola reportada como perdida desde 2025. Junto a él fueron detenidos los ciudadanos venezolanos Luis Ovalles Ruiz y Steven Naranjo Medina, quienes juran ser inocentes.
Jorge Cano (al lado del policía) fue detenido con dos venezolanos.
Las autoridades indicaron que el colombiano Cano fue parte de una investigación desarrollada a inicios de la década del 2000, cuando las fuerzas antidrogas desarticularon una red dedicada al envío de cargamentos de cocaína con destino a México. Además, es señalado como presunto exintegrante y exjefe del Frente 56 de las FARC, una organización terrorista con antecedentes de haber participado en actividades del narcotráfico. Según los investigadores, Cano sería 'Jerónimo Aljure', nombre vinculado a las FARC. Esta organización se acogió a un acuerdo de paz del Estado colombiano en 2016, pero un sector no aceptó los términos y continuó con la lucha armada. Los grupos disidentes del Putumayo se relacionaron con el narcotráfico y se ha reportado su presencia en la frontera con el Perú. A sus 46 años, Jorge Cano purga prisión preventiva.
En Perú, los colombianos constituyen la segunda mayoría de la población carcelaria extranjera, solo detrás de los venezolanos, y gran parte enfrenta procesos por pertenencia al crimen organizado. De corroborarse la identidad asociada a 'Jerónimo Aljure', el caso de Jorge Cano podría adquirir una dimensión internacional por sus presuntos vínculos con estructuras criminales transnacionales. Hasta abril, había 6.154 presos extranjeros en las cárceles peruanas, lo que representa el 6% de la población penitenciaria total. De ellos, 4.603 son venezolanos, 828 colombianos, 181 de Ecuador, 78 de Bolivia, 69 de México, 68 de Argentina, 61 de Brasil, 36 de Chile, 19 de República Dominicana, 18 de España y 121 de otros países. El 39% de los presos extranjeros enfrentan acusaciones por delitos patrimoniales relacionados con robo y hurto. En tanto, el 20% está detenido por el delito de tráfico ilícito de drogas, principalmente en la modalidad de transporte ilícito de estupefacientes que provienen de organizaciones criminales internacionales.
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