El Congreso de Chile dio luz verde este martes a la mayor parte de la reforma económica impulsada por el presidente José Antonio Kast, una iniciativa que apunta a reactivar el crecimiento del país mediante el fomento de la inversión privada. Tras la votación parlamentaria, solo resta la discusión de un último artículo para que el proyecto quede listo para su promulgación.

El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, celebró el avance: “Tenemos la reforma aprobada en lo que es lo esencial”. Según detalló, la medida permitirá reducir trabas para las inversiones y otorgar mayor certeza jurídica a quienes desarrollen proyectos en el país.

Entre los puntos centrales de la reforma figura una reducción gradual del impuesto a la renta de las grandes empresas, que bajará del 27 % al 23 %, acercándose al promedio de los países desarrollados. Además, se establecen mecanismos para agilizar permisos de inversión, se garantiza estabilidad tributaria por 20 años para proyectos superiores a 350 millones de dólares y se dispone el reembolso de gastos de inversión cuando la justicia anule permisos ambientales previamente otorgados.

Para el politólogo Rodrigo Arellano, vicedecano de la Facultad de Gobierno de la Universidad del Desarrollo, la iniciativa marca un giro en la política tributaria chilena. “Desde 2014, la discusión económica y tributaria en Chile siempre había estado enfocada en un aumento de la tasa de impuestos”, explicó, subrayando el cambio de orientación que representa la reforma.

Oposición cuestiona impacto en el gasto social

La reforma económica impulsada por el presidente José Antonio Kast, cuya administración redujo su proyección de crecimiento de 4 % a 3,5 % hacia 2030, fue aprobada en el Congreso de Chile. Los partidos de oposición criticaron duramente la medida, al considerar que las rebajas tributarias benefician principalmente a las grandes empresas y reducen la recaudación estatal. Advierten que esto podría afectar el financiamiento de áreas clave como salud, educación y programas sociales. Además, anunciaron que recurrirán al Tribunal Constitucional para frenar algunos artículos del proyecto, lo que retrasaría la promulgación de la ley.

Una encuesta de la firma Cadem reveló que el 56 % de los chilenos está en desacuerdo con la reducción de impuestos a las empresas. Pese a ello, el Ejecutivo sostiene que las medidas incentivarán la inversión y la generación de empleo. “Si tú le rebajas los impuestos a la gente que viene a invertir a Chile y les das seguridad, ellos invierten, y eso significa trabajo”, señaló Bernardo Romero, comerciante de Santiago, reflejando el respaldo de parte de la ciudadanía a la reforma. La aprobación representa uno de los principales triunfos legislativos de Kast, quien busca impulsar el crecimiento económico del país.

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