El gobierno de Venezuela impulsa un plan urgente de reubicación tras los sismos de magnitud 7,2 y 7,5. Foto: AFP.

A casi un mes del devastador sismo de magnitud 7,2 y 7,5 que el 24 de junio golpeó el norte de Venezuela, el gobierno nacional busca frenar el colapso habitacional con un acelerado plan de reubicación. El balance oficial ya contabiliza 5.278 personas fallecidas, cerca de 17.000 lesionadas y al menos 190 edificios colapsados, además de más de 850 con daños severos. Aún más de 23.000 personas habitan en campamentos temporales y enfrentan la incertidumbre por desaparecidos, mientras la ONU estima hasta 50.000 en esta situación crítica.

Ante este escenario, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció el inicio de adjudicaciones mensuales con la promesa de entregar 4.000 viviendas equipadas antes de diciembre y superar las 10.000 unidades para 2027. "La entrega será mensual. Y también vamos a incorporar nuevas viviendas que se van a construir y ya el Estado mayor está en la revisión de los suelos", afirmó Rodríguez en una transmisión del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).

La primera etapa del plan se concretó en el complejo militar Fuerte Tiuna, en Caracas, donde más de 240 familias damnificadas recibieron apartamentos amueblados en dos torres construidas por la empresa estatal china CITIC como parte de la Gran Misión Vivienda Venezuela.

Para cumplir con la demanda proyectada, que según cálculos oficiales requerirá unas 25.000 casas en total, el Ejecutivo activó la evaluación de terrenos, la aceleración de obras inconclusas y la adquisición de inmuebles en el mercado secundario. Paralelamente, las autoridades iniciaron un censo biométrico en los refugios temporales para precisar las necesidades de la población afectada. Mientras avanzan las asignaciones, la emergencia permanece crítica en la superficie. Más de 23.000 personas continúan malviviendo en 107 campamentos transitorios instalados en estadios, plazas y aceras entre Caracas, Miranda, Aragua y el estado costero de La Guaira, considerado el epicentro del desastre. Aunque la mandataria ratificó que la asistencia integral se mantendrá en estos espacios hasta la reubicación definitiva de las familias, persiste una severa disparidad respecto a las víctimas no localizadas: mientras los voceros gubernamentales evitan publicar un balance oficial de desaparecidos, las estimaciones internacionales de la ONU señalan que la cifra podría alcanzar hasta 50.000 personas. "Quienes están en campamentos transitorios deben tener la certeza de que pronto van a tener un hogar, pronto van a tener una vivienda", declaró.

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