Los recientes terremotos en Venezuela, de magnitud 7.2 y 7.5, que han dejado fallecidos y destrucción de viviendas, así como el sismo registrado la noche del sábado 18 de julio con epicentro en el distrito de Chongos (Junín), nos recuerdan que las emergencias no avisan. Por ello, es clave tener siempre a la mano la mochila de emergencia para enfrentar un evento de esa naturaleza.

Durante la evacuación debe llevarse esta mochila, la cual —según recomienda Indeci— debe tener un peso total aproximado de 8 kilos y contar con bolsillos internos, laterales y frontales según disponibilidad. Los artículos deben renovarse según su fecha de caducidad. Debe estar equipada con artículos indispensables de higiene, botiquín, abrigo, alimentos no perecibles y dinero; artículos de comunicación; y artículos específicos para bebés e infantes, de uso femenino, para el adulto mayor, y para otras necesidades básicas.

En ese contexto, el gerente de Defensa Nacional, Defensa Civil y Seguridad Ciudadana del Callao, José Sosa, recomienda a la ciudadanía estar preparada y tener a la mano la mochila con nuevos productos que permitan protegerse de contagios. “Ahora la mochila de emergencia debe contener nuevos productos de bioseguridad como mascarillas, jabón, alcohol de 70° o en gel, un envase de lejía debidamente identificado y botellas de agua”, indica.

Además de los medicamentos para el coronavirus o enfermedades crónicas, la mochila de emergencia debe incluir dispositivos tecnológicos que faciliten la comunicación durante un sismo de gran magnitud. Se recomienda contar con una radio FM portátil con pilas y los siguientes equipos:

Mochila de emergencia.

Los dispositivos tecnológicos que deben incluirse

Una batería externa (power bank) es esencial para mantener cargado el smartphone o tableta por más tiempo. Mayormente tiene conexión Tipo-C o Micro USB, además de otra salida USB. Con una de 10,000 mAh se obtienen entre dos y tres cargas. Se recomienda que sea a prueba de agua, golpes y polvo, y de tamaño compacto. Si se requiere cargar varios dispositivos a la vez, un dispositivo de carga inalámbrica compatible con los equipos móviles de la familia es útil. Debe ofrecer al menos 18W de carga rápida para evitar largas esperas, y se podrá usar en un refugio sin electricidad.

Los cables USB de múltiples conexiones son necesarios. Los teléfonos de gama alta comercializados en los últimos dos años tienen conexión Tipo-C, mientras que los de gama de entrada o baja usan micro USB. También se debe incluir un teléfono de reserva: si se tiene un dispositivo móvil que funciona pero no se usa, se puede cargar y agregar como respaldo ante pérdida, robo o falta de energía del principal. No es necesario que sea un smartphone; puede ser uno de gama baja. Es importante verificar si requiere un adaptador para nanoSIM, microSIM o SIM. Para cambiar el chip al usar el teléfono de reserva, es necesario llevar un pin para sacar el SIM, o en su defecto, un arete o clip.

Un cargador USB para el auto debe ser compatible con el vehículo familiar. Si tiene dos o más puertos USB, facilitará la carga de más equipos. Debe contar con tecnología Super charge, al menos carga rápida de 3.4A. Los audífonos con cable son recomendables en lugar de los inalámbricos, ya que la conexión Bluetooth consume mucha energía del smartphone o tableta. Además, el cable puede usarse como antena para radio FM o Televisión Digital Terrestre desde el equipo móvil. Finalmente, aunque no entran en la categoría de tecnológicos, siempre es útil contar con un reloj, linterna y silbato en la mochila de emergencia, pues resultan útiles en situaciones adversas.

Mochila de emergencia.

Caja de reserva

El Indeci también sugiere armar una caja de reserva, que debe guardarse en un lugar fresco y seco y cuyos artículos están pensados para usarse desde el segundo hasta el cuarto día tras la emergencia. Aunque la cantidad de elementos varía según cada familia, la institución recomienda incluir productos de higiene, alimentos no perecibles, ropa y abrigo, y otros diversos. Estos ítems pueden ajustarse a las necesidades de cada zona geográfica y deben renovarse según su fecha de caducidad mientras estén almacenados.

Perú, país sísmico

Perú está ubicado en el Cinturón de Fuego, lo que lo expone a terremotos y tsunamis, entre otros desastres. Por ello, es clave desarrollar una cultura de prevención adecuada. Hernando Tavera, presidente ejecutivo del Instituto Geofísico del Perú (IGP), advirtió que Lima se encuentra en alto riesgo, mantiene un silencio sísmico y acumula energía desde hace 279 años. Esta situación podría provocar que Lima y el Callao soporten un sismo de magnitud superior a 8.5, seguido de un tsunami, en cualquier momento.

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