Más de 11 millones de contribuyentes con Registro Único de Contribuyentes (RUC) deberán actualizar o confirmar información clave ante la Sunat antes del 31 de agosto de 2026. La medida, establecida en la Resolución de Superintendencia N.° 121-2026/SUNAT, busca reforzar la seguridad de los servicios digitales y simplificar trámites, en un contexto de mayor uso de plataformas tributarias en línea.

El incumplimiento de las obligaciones vinculadas a la actualización del RUC puede derivar en multas que, según el tipo de infracción y el régimen tributario, superan una Unidad Impositiva Tributaria (UIT). La Sunat incorpora como requisito obligatorio el registro y validación de un correo electrónico y un número de teléfono celular, que pasarán a ser los canales oficiales de comunicación entre la administración tributaria y los contribuyentes.

Ambos datos serán utilizados para los procesos de verificación de identidad en los servicios digitales, por lo que mantenerlos actualizados será indispensable para realizar diversos trámites por internet. Además, se fortalecen los mecanismos de autenticación para acceder a la Clave SOL. Antes de generar o recuperar las credenciales, será necesario validar el correo electrónico y el número de celular mediante códigos de verificación, con el objetivo de reducir los riesgos de fraude y suplantación de identidad.

La digitalización de los servicios tributarios en el Perú entra así en una nueva etapa, donde la verificación de identidad de los contribuyentes se refuerza con estas nuevas exigencias. Los contribuyentes deberán revisar la información registrada antes de realizar diversos procedimientos ante la Sunat.

Los contribuyentes deberán revisar la información registrada antes de realizar diversos procedimientos ante la Sunat. lr.pe

Las nuevas disposiciones de la Sunat, incorporadas mediante una resolución, permiten a las personas naturales cambiar su condición tributaria de sin negocio a con negocio, o viceversa, a través de formularios virtuales en Sunat Virtual, sin necesidad de acudir presencialmente a un centro de servicios. Este procedimiento integrado también aplica para quienes inician actividades económicas o comerciales como independientes. En una sola gestión digital, los usuarios pueden modificar su condición tributaria, actualizar su información general y, cuando corresponda, tramitar la baja de los comprobantes de pago físicos no utilizados.

Estas modificaciones se suman a las obligaciones del Código Tributario respecto al Registro Único de Contribuyentes (RUC). Además de inscribirse, los contribuyentes deben comunicar oportunamente cualquier cambio en el domicilio fiscal, la actividad económica, los establecimientos anexos y demás datos registrados ante la administración tributaria, dentro de los plazos establecidos por la Sunat. No hacerlo puede configurar una infracción sancionable con multas que, según el régimen tributario y el tipo de contribuyente, pueden superar una Unidad Impositiva Tributaria (UIT). La legislación también contempla un régimen de gradualidad para quienes regularicen la infracción bajo las condiciones previstas por la administración tributaria.

Con la entrada en vigor de estas disposiciones, la actualización del RUC deja de ser un mero trámite administrativo y adquiere un mayor impacto para los contribuyentes. Este registro, que identifica a personas naturales y empresas, es clave en procedimientos como la modificación del régimen tributario, solicitudes de devolución, fraccionamientos, inscripción de establecimientos anexos y actualización de actividades económicas, todos disponibles mediante Sunat Operaciones en Línea (SOL). Mantener los datos al día no solo facilita el acceso a estos servicios digitales, sino que también reduce el riesgo de infracciones, multas y retrasos en los trámites que dependen de la información registrada ante la Sunat.

En los últimos años, la Sunat ha incrementado los procedimientos que pueden realizarse por canales digitales, por lo que la información del RUC es cada vez más relevante para acceder a esos servicios y mantener la comunicación entre la administración tributaria y los contribuyentes. El cumplimiento oportuno de esta obligación permite evitar sanciones que superan la 1 UIT y agilizar gestiones administrativas.

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