Esencial” se titula el espectáculo que el cantautor chileno Alberto Plaza presentará el próximo 16 de septiembre en el Gran Teatro Nacional. En diálogo con voz.pe, el artista reflexionó sobre lo que la música necesita para mantenerse vigente y cómo ha sido su proceso creativo a lo largo de los años.

Para Plaza, la clave de una canción perdurable es la honestidad. “Pienso que la palabra clave es la honestidad, siento que uno tiene que componer y hacer canciones desde la transparencia, bajo la premisa de que una canción tiene como propósito provocar un efecto positivo. Mi intención al crear, es que la persona que escucha, canta o ve el show en vivo esté mejor que antes de haber escuchado la música. Cuando una obra se hace con ese propósito honesto, en lugar de buscar solo fama o “likes”, tiene altas probabilidades de perdurar en el tiempo”, sostiene.

Consultado sobre si su método de composición ha cambiado con los años, el músico explica que mantiene un impulso inicial de expresar un sentimiento o emoción, y que luego el oficio ayuda a depurarlo con la experiencia. “Sin embargo, esa técnica no debería determinar la composición, yo sigo componiendo basado en ese impulso inicial, sin preocuparme tanto por si va a gustar o no; si esa fórmula ha sido exitosa, no tengo por qué cambiarla”, afirma.

En cuanto a la tecnología, Plaza se reconoce como “hijo del mundo analógico”. Aunque se sumergió en teclados y computadoras para explorar si podían nutrir su creatividad, no encontró nada allí. “Me devolví y sigo grabando igual que antes. Uso el celular como si fuera una grabadora de periodista antigua y sigo escribiendo a mano”, detalla.

Alberto Plaza explica que, aunque en el ámbito romántico su canción más cercana a su esencia es “Aventurera”, hay un lado suyo menos conocido: la música folclórica. “Crecí cultivando el folclore latinoamericano y la música andina, como el huayno, el takirari o la chacarera; esa es casi mi música favorita y me produce un vigor muy especial”, señala.

Consultado sobre cómo percibe que sus canciones sean cantadas por personas de diversas generaciones, el cantante responde: “Absolutamente, lo considero una bendición, es muy interesante lo que ocurre porque los jóvenes de hoy están volviendo la mirada hacia la música de los años 70 y 80”. Atribuye este fenómeno a que “sienten que a la música actual le falta algo esencial: la espiritualidad, básicamente, somos seres espirituales habitando una experiencia material en un cuerpo, y la música de hoy muchas veces solo ofrece sexo o cosas vanas, dejando a los jóvenes con una sensación de incompletitud”.

Al comparar la complejidad de las composiciones de antes con las actuales, Plaza afirma: “Hoy la música se ha reducido a algo muy tribal, muy básico, a veces monotónica y con apenas dos o tres acordes. En cambio, antes escuchabas a grupos como Earth, Wind & Fire, Chicago o los Bee Gees y encontrabas una riqueza armónica extraordinaria”.

Este 16 de septiembre, Alberto Plaza presenta su espectáculo "Esencial" en el Gran Teatro Nacional.

“El movimiento se demuestra andando”, afirma Alberto Plaza, quien aconseja a los jóvenes talentos que “deben llevar siempre la idea a la acción”. El cantautor observa que muchos músicos “se quedan estancados en el estado de ‘proyecto’ o esperando a ver si alguien los escucha”. Para Plaza, existe “un ciclo correcto que es: pensamiento, emoción y esfuerzo”, y destaca que “los ganadores y los grandes empresarios son aquellos que, aunque fallen muchas veces, llevan el pensamiento a la acción”.

En cuanto a los conciertos, el artista sostiene que “siempre hay que poner cosas nuevas porque uno tiene que ir avanzando, pero un concierto debe componerse de muchas canciones clásicas”. Explica que “la gente quiere encontrarse con lo que ya conoce, con esas canciones que les sirvieron para celebrar un triunfo o conquistar a alguien”. Además, subraya que “hay que respetar las versiones originales de los discos, el público quiere escucharlas tal cual las vivió y las recuerda”.

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