Los residentes forzaron el acceso al inmueble al percibir un fuerte olor, encontrando un ambiente hacinado y perros desnutridos.

El intenso olor que emanaba de una vivienda en la calle Parihuanca, cerca del cruce de las avenidas Las Palmeras y Naranjal, en el distrito limeño de Los Olivos, alertó a los vecinos de la zona. Temiendo que los animales continuaran en abandono, decidieron ingresar al inmueble y se encontraron con un panorama desolador: más de 30 perros, entre adultos y cachorros de pocos días de nacidos, en condiciones insalubres y con evidentes signos de desnutrición.

Tras la intervención de los residentes, personal de Serenazgo acudió al lugar y confirmó el rescate de las mascotas, que presentaban un deterioro físico notorio. Una vez puestos a salvo, voluntarios y vecinos comenzaron a brindarles alimento y a buscar hogares temporales, mientras las autoridades evalúan las medidas para garantizar el bienestar de los animales.

Cabe recordar que, según información previa, las autoridades ya conocían el caso desde 2023, aunque no se habían tomado acciones concretas hasta la movilización vecinal de este jueves. La denuncia por el estado de abandono de los perros había sido reportada en reiteradas ocasiones, sin que se lograra una intervención efectiva.

El subgerente de Serenazgo de Los Olivos, Nelson Sebastián Morán, confirmó que los perros rescatados evidenciaban un marcado deterioro físico y una alimentación deficiente. Su declaración se produjo luego de que los vecinos forzaran el acceso al inmueble al considerar que la situación de los animales requería una intervención inmediata. En el interior hallaron a más de 30 perros hacinados en un ambiente con escasas condiciones de salubridad; varios presentaban extrema delgadez y, según testimonios, algunos cachorros tenían apenas unos días de nacidos.

Inicialmente, el personal de Serenazgo que llegó al lugar pensó que se trataba de un presunto robo por la presencia de varias personas dentro de la vivienda. Sin embargo, tras verificar lo ocurrido, confirmó que los vecinos habían ingresado con el propósito de rescatar a los animales. De acuerdo con el municipio, las autoridades ya conocían el caso desde el día anterior al rescate, pero la mujer que ocupaba el inmueble impidió el ingreso de la Policía y del personal municipal, lo que evitó una inspección en ese momento. Asimismo, Fiscalización Administrativa había intervenido previamente para imponer una sanción por las condiciones en las que eran mantenidos los animales.

lr.pe Los vecinos señalaron que las alertas sobre esta vivienda no eran recientes: desde 2023 presentaban denuncias por los fuertes olores que emanaban del inmueble y la presunta situación de abandono de los perros. Tras el rescate, la mayoría de los animales fue trasladada a un parque cercano, donde vecinos, voluntarios y colectivos animalistas organizaron colectas para conseguir alimento, atención básica y promover su adopción, especialmente en el caso de los cachorros. En el marco legal vigente, el Congreso modificó el artículo 206-A del Código Penal para endurecer las sanciones por maltrato y abandono de animales domésticos y silvestres. La norma establece penas de hasta tres años de prisión, además de multas e inhabilitación para quienes incurran en estos delitos. La reforma también contempla agravantes que incrementan las penas cuando el maltrato ocasiona la muerte del animal o se comete bajo determinadas circunstancias previstas por la ley. En esos casos, la sanción puede alcanzar entre seis y ocho años de prisión, junto con multas e inhabilitación, con el objetivo de fortalecer la protección de los animales y sancionar con mayor severidad estos hechos. google icon

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