La mañana de este viernes, un sismo de magnitud 7,4 Mw sacudió las costas de Chiapas, México, y activó de inmediato los protocolos de prevención en Perú. El movimiento telúrico, cuyo epicentro se localizó a 86 km al oeste de Suchiate y a una profundidad de 10 km, ocurrió a las 09:48:44 (hora local), según el Boletín de Sismo Tsunami N.º 20-2026-1.

Pese a que el terremoto se registró a miles de kilómetros del país, la Dirección de Hidrografía y Navegación (DHN) de la Marina de Guerra del Perú intensificó la vigilancia del litoral nacional ante un posible riesgo de tsunami. La información fue proporcionada por el Pacific Tsunami Warning Center (PTWC) y posteriormente analizada por el Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de la Marina.

Las autoridades mantienen un seguimiento permanente de este tipo de eventos debido a que se producen en la cuenca del océano Pacífico, donde un sismo de gran magnitud puede generar tsunamis capaces de recorrer largas distancias. Sin embargo, hasta el momento no se ha emitido una alerta de tsunami para el litoral peruano.

El sismo en México movilizó a las autoridades peruanas a monitorear nuestro litoral.

La magnitud y la profundidad del sismo, sumadas a su ubicación frente a Chiapas, generaron la activación de los protocolos de prevención ante un posible tsunami en Perú. El monitoreo continúa de forma permanente, según lo reportado por la DHN.

La Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina del Perú informó que, tras evaluar la información recibida, el evento sísmico de magnitud 7,4 en México permanece en fase de vigilancia. "Luego de un análisis y evaluación a través del Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de esta Dirección, se comunica que este evento: INFORMACIÓN - SE INTENSIFICA VIGILANCIA. Se mantendrá en constante vigilancia dicho evento", señala el boletín oficial. Hasta el momento, la autoridad marítima no ha emitido una alerta ni una alarma de tsunami para el litoral peruano, por lo que no existe una amenaza confirmada para las costas del país. La medida adoptada responde únicamente a un monitoreo preventivo mientras se recopila mayor información de los organismos especializados. La frase "se intensifica vigilancia" forma parte del protocolo del Sistema Nacional de Alerta de Tsunamis y representa una etapa de seguimiento técnico. Durante esta fase, especialistas analizan la información sísmica y oceanográfica para determinar si el terremoto reúne las condiciones necesarias para generar un tsunami que pueda afectar a otros países de la cuenca del Pacífico, entre ellos el Perú. La Marina explica que esta etapa es distinta de una alerta o una alarma de tsunami. En detalle, la vigilancia implica mantener el monitoreo porque existe la posibilidad de que el sismo haya generado un tsunami, pero aún no hay evidencia suficiente para confirmar una amenaza. En cambio, una alerta de tsunami indica que existe un peligro potencial y se activan medidas preventivas, mientras que una alarma de tsunami confirma la inminencia del fenómeno y obliga a ejecutar evacuaciones en las zonas costeras. lr.pe lr.pe

¿Por qué el Perú monitorea terremotos ocurridos en México?

La Marina de Guerra del Perú mantiene vigilancia permanente sobre los sismos que ocurren en el océano Pacífico, tanto en el país como en otras naciones, porque el Perú forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las regiones más sísmicas del planeta. Sin embargo, no todos los terremotos generan tsunamis: para que esto suceda, el movimiento debe ocurrir bajo el mar, tener una magnitud considerable y provocar un desplazamiento vertical del fondo oceánico que movilice grandes masas de agua.

Ante el sismo de magnitud 7,4 registrado en México, la Dirección de Hidrografía y Navegación recibe información del Pacific Tsunami Warning Center (PTWC) y evalúa cada evento a través del Centro Nacional de Alerta de Tsunamis. Cuando existe alguna variación en el nivel de riesgo, se emiten boletines oficiales. La Marina del Perú indicó que mantendrá el seguimiento permanente de este terremoto y comunicará oportunamente cualquier cambio que pudiera afectar el litoral peruano, mientras continúan las evaluaciones.

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