Un nuevo informe del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred) pone en evidencia la crítica situación de Piura: más de un millón de habitantes de la región están expuestos ante un eventual Fenómeno de El Niño (FEN) de gran intensidad. La razón principal es la vulnerabilidad del territorio y el alarmante estado del río Piura, cuyo cauce se ha reducido drásticamente por la acumulación de sedimentos y vegetación.

El estudio de escenarios de riesgo por inundaciones y movimientos en masa ante lluvias intensas asociadas al FEN, elaborado por el Cenepred, revela que 27 distritos de Piura presentan un riesgo muy alto de inundación y otros 22 un riesgo alto. Esto convierte a la región en una de las más expuestas del país frente a un evento climático extremo.

La vocera del Cenepred, María Gallo, explicó que el tiempo para ejecutar obras de infraestructura definitiva ya se agotó. Las soluciones estructurales que debía ejecutar la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN), antes a cargo de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (ARCC), no podrán concretarse antes del periodo lluvioso. Por ello, Gallo instó a los gobiernos distritales, regional y nacional a concentrar sus esfuerzos en medidas inmediatas de mitigación durante los cuatro meses que restan antes de las precipitaciones.

El Cenepred advierte que la prioridad debe centrarse en reducir el riesgo de inundaciones antes del inicio de la temporada de lluvias, ya que no hay margen para obras de gran envergadura. La entidad insta a los gobiernos locales a implementar acciones rápidas para mitigar los posibles desastres que podría desencadenar un nuevo Niño intenso en la región piurana.

Río Piura perdió capacidad de respuesta

La capacidad del río Piura para soportar lluvias intensas se ha reducido drásticamente. Tras el Fenómeno de El Niño Costero de 2017, que dejó más de 450.000 damnificados y un caudal superior a los 3.800 metros cúbicos por segundo que provocó su desborde, el cauce no ha recuperado su capacidad hidráulica. El decano del Colegio de Ingenieros de Piura, Manuel Asmat, advirtió que, debido a la colmatación y al crecimiento de vegetación, el río solo podría soportar alrededor de 2.000 metros cúbicos por segundo en el tramo que atraviesa Piura y Castilla, lo que incrementa el riesgo de un nuevo desborde.

A esta situación se suma el informe de la Contraloría General de la República, que identificó 74 puntos críticos en el departamento que requieren atención inmediata con trabajos de limpieza y descolmatación de ríos y quebradas. El vocero de la Contraloría, Luis Castillo, cuestionó que el Gobierno Regional de Piura no haya destinado recursos para intervenir el río pese a las reiteradas advertencias de los organismos especializados.

El temor también persiste entre la población. Magaly Valdiviezo, vecina de la calle Apurímac, recordó que durante las inundaciones de 2017 el agua superó los dos metros de altura y destruyó por completo su vivienda. "No fue una falla de la naturaleza, fue una falla humana. Siento total indignación, no se ve el trabajo de los gobiernos locales", afirmó.

Félix Yovera, presidente del Colectivo Social del Bajo Piura, cuestionó que, casi una década después del desastre, no exista un plan integral para el manejo del río. “El próximo año volveremos a estar haciendo descolmataciones. ¿Por qué no invertimos en soluciones definitivas? Corremos otra vez el riesgo de inundarnos”, sostuvo.

Frente a esta crítica, el Gobierno Regional de Piura y la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) realizaron una reunión técnica para revisar el proyecto de protección de riberas vulnerables del río Piura, que contempla obras de defensa ribereña para reducir el impacto de futuras inundaciones. El representante de la ANIN, Miguel Yamasaki, informó que el Ejecutivo prepara una estrategia conjunta con el Ministerio de Vivienda, el Midagri y el Ejército para movilizar maquinaria pesada y ejecutar trabajos de descolmatación del río.

Sin embargo, Yamasaki reconoció que las obras definitivas deberán esperar. “Hacer obras de inversión faltando cuatro meses es imposible, así tengamos todo el dinero del mundo. Solo nos queda limpiar los puntos más críticos del río Piura”, señaló. Además, advirtió que, con el ritmo actual de financiamiento, la ejecución de los proyectos heredados de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (ARCC) podría extenderse hasta 2040.

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