La congestión en los accesos al puerto del Callao se ha agudizado en los últimos meses, con largas colas de buques y camiones que pugnan diariamente por ingresar al terminal. La naviera global Maersk emitió un comunicado la última semana advirtiendo que las operaciones logísticas en los terminales portuarios del Callao “siguen viéndose seriamente afectados por una congestión crítica” en los accesos, la asignación de citas y la capacidad de atención operativa, particularmente en los operadores portuarios.
Según la compañía, los tiempos de espera por unidad superan de 6 a 12 horas para completar el circuito de transporte (round trip), debido a diversos factores. Entre ellos, menciona una limitada disponibilidad de citas para atención en el puerto, alta concentración de operaciones en horas punta, flujo restringido en accesos externos, falta de espacios físicos para maniobras e inoperatividad parcial de los canales de coordinación portuaria.
Ante este escenario, resurge con fuerza una solución planteada años atrás por los propios transportistas: el desarrollo del proyecto del Antepuerto del Callao. La iniciativa contempla la construcción de una plataforma para el estacionamiento de camiones, dotada de servicios para los camioneros, que permita el ingreso ordenado al puerto.
En abril último, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) inició el proceso para la contratación del servicio de consultoría encargado de elaborar el expediente técnico del proyecto de creación del Antepuerto del Callao.
A fines de ese mes, el Gobierno aprobó el Decreto de Urgencia 004-2025, que declaró urgente mitigar el impacto negativo de la congestión en el transporte de carga mediante la implementación de un espacio físico de espera para camiones, además de mejorar sus condiciones de seguridad. Los concesionarios APM Terminals Callao (APMT) y Dubai Ports World (DPW) Callao expresaron su disposición a ejecutar el proyectado antepuerto, en el marco de la nueva Ley del Sistema Portuario Nacional, que ahora les permite realizar inversiones fuera de su área de concesión y extender el plazo de su concesión por 30 años más. APMT incluso mencionó que había identificado un terreno de 40 hectáreas en la Av. Néstor Gambetta, cerca al puerto, donde podría construir el antepuerto y conectarlo a través de un viaducto elevado con el Muelle Norte (bajo su operación), contribuyendo así a resolver la conectividad vial en el Callao. Por su parte, DPW —a cargo del Muelle Sur— señaló que podría desarrollar esa iniciativa estatal como una plataforma logística para ordenar el tránsito camionero y evitar congestiones masivas, y analizaba la posibilidad de que la inversión sea en forma conjunta con el operador del Muelle Norte. Sin embargo, hasta ahora no se llega “a buen puerto”, pese a la necesidad de descongestionar. Los transportistas de carga en camiones, que serán usuarios de esa futura infraestructura y sus respectivos servicios, plantearon diversas condiciones bajo las cuales debería funcionar el antepuerto una vez que esté construido.Los gremios de transportistas —el Gremio de Transportes y Logística (GTL), la Unión de Gremios de Transporte Multimodal del Perú y la Unión Nacional de Transportistas de Carga en Camiones (UNT-Perú)— se opusieron en principio a que las concesionarias operen el antepuerto del Callao. Coinciden en que la administración de esa infraestructura debe recaer en los propios transportistas de carga pesada, a través de un consejo de usuarios. Antes que nada, pidieron que se aclare si el proyecto se ejecutará con inversión pública o privada.
Los transportistas exigen que la atención se priorice mediante un sistema de citas y que el ingreso de camiones sea proporcional a los volúmenes de carga planificados diariamente para su atención en el puerto. Reclamaron que las reglas del servicio garanticen un trato imparcial, sin discrecionalidades que afecten los derechos de ningún usuario. Además, demandan que el área no se destine al almacenaje y que su uso sea obligatorio antes de ingresar a los terminales portuarios. La tarifa por el uso del antepuerto, sostienen, debe cubrir estrictamente los costos operativos del servicio otorgado.
Geovani Diez, presidente del GTL, anticipó que, si los operadores del puerto quieren desarrollar ese proyecto estatal, “posiblemente también van a querer operarlo”, lo cual —a su consideración— generará un problema con los gremios de transportistas. Ellos, insistió, quieren administrar ese servicio en conjunto con los usuarios logísticos. Diez también señaló que se deben generar condiciones en los puertos para conectarse con el antepuerto a través de sistemas de citas que permitan programar el ingreso ordenado de los camiones a las instalaciones portuarias, de modo que haya fluidez en la atención.
El especialista en comercio exterior Cristian Calderón señaló que, hasta el momento, el proyecto del antepuerto del Callao genera muchas incógnitas. Entre ellas, si se ejecutará por concurso público y si participarán o no los concesionarios. También planteó que se debe determinar cómo será el acceso vial a esa infraestructura, si será obligatorio o no su uso, quién pagará por sus servicios, y qué sistema de citas se aplicará: el del Muelle Norte, el del Muelle Sur o un esquema mixto. Además, Calderón indicó que, tras una auditoría al sistema de citas en el puerto —realizada por Ositrán a raíz de reclamos en su aplicación— para determinar si habría preferencias en la asignación de las mismas, los resultados fueron enviados a la Autoridad Portuaria Nacional (APN), que a su vez los remitió al Indecopi.
Comunicador social. Estudió en la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, e Inglés en la PUCP. Diplomado en Economía y Finanzas en la Universidad de Esan.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta