“María, son terribles las imágenes de la reserva de Tambopata, uno de los pulmones de nuestro país, depredada de forma impune por mineros ilegales con la complicidad de este Congreso. Solo espero que el nuevo gobierno de Keiko Fujimori actúe en forma radical contra esta epidemia que vive el país”, dijo mi amigo, el fotógrafo Gary, mientras almorzaba en un restaurante. Pidió unos tallarines rojos jugosos con pollo y papita a la huancaína, y para beber una jarrita de agua de cebada.

Gary tiene razón. Es necesario difundir la importancia de cuidar el medio ambiente, fomentar un cambio positivo hacia la ecología mundial y proteger el planeta para las futuras generaciones. Por ejemplo, no contaminar los ríos y mares, que son vida para los humanos. Con estas sencillas acciones cuidaremos mejor al planeta.

El mundo ha llegado a tener una población de más de 10 mil millones de habitantes, una barbaridad. Para poder alimentar, vestir y dar vivienda a esa cantidad de gente se necesitan más recursos y el mundo se basa en el consumismo extremo. Los objetos prácticamente están hechos para usar y botar. Un televisor que hace décadas duraba varias generaciones en una familia, ahora ya es obsoleto a los dos años y hay que cambiarlo. Igual ocurre con las computadoras y celulares.

Por eso, Gary dejó algunos consejos prácticos: “Separa la basura. Enseña a tus hijos desde chicos a separar los residuos para que puedan ser reciclados. Enséñales qué se tira en cada tacho y por qué. Lleva tus bolsas al mercado. Reutilízalas, pues mientras menos consumas bolsas de plástico estarás protegiendo la vida de aves y peces. Apaga las luces. Acostumbra a tu familia a apagar los focos de los cuartos que no estén ocupando. Desenchufa los aparatos, pues consumen energía. Recicla lo que puedas. Antes de botar ropa, libros u otros, busca darles un segundo uso para evitar comprar todo nuevo. Planta árboles. Son esenciales para la naturaleza, pues producen oxígeno y embellecen el lugar. Y evita arrojar basura a los ríos y mares. Respeta las áreas protegidas y reservas naturales. Es vital preservar la flora y fauna”.

Me voy, cuídense.

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