La economía peruana registró en mayo su menor crecimiento en lo que va de 2026. La producción nacional avanzó apenas 1,8%, un resultado muy por debajo del ritmo de los cuatro meses previos, cuando las expansiones superaron el 3% consecutivamente. El freno se explica principalmente por el desplome de la pesca y el retroceso de la manufactura primaria, que opacaron el desempeño positivo de sectores como comercio, construcción y minería, los cuales no lograron compensar la caída.

El sector más golpeado fue la manufactura primaria, que se contrajo 41,70% respecto a mayo del año pasado. Este segmento procesa recursos naturales —como pescado, minerales o azúcar— antes de su comercialización o exportación. La menor disponibilidad de anchoveta redujo drásticamente la actividad de las plantas dedicadas a la elaboración y conservación de pescado, crustáceos y moluscos, cuya producción se desplomó 80,86%. También disminuyó la fabricación de productos primarios de metales preciosos y otros metales no ferrosos.

PBI peruano crece solo 1,8% en mayo tras desplome de la pesca y retroceso de la manufactura.

No toda la industria tuvo un desempeño negativo. La manufactura no primaria, que produce bienes de consumo, insumos industriales y maquinaria, creció 5,44%, impulsada por la fabricación de bienes intermedios y de capital. Sin embargo, ese avance no fue suficiente para contrarrestar el fuerte retroceso de la actividad industrial ligada a la pesca. Pese a que el comercio, la construcción y la minería mantuvieron un desempeño positivo, no lograron compensar el fuerte retroceso de la pesca y la manufactura, dos sectores que terminaron marcando el menor crecimiento de la economía en lo que va del año.

PBI peruano desacelera a 1,8% en mayo tras desplome de la pesca y caída de la manufactura.

El comercio se consolidó como uno de los principales motores de la economía peruana en mayo, al crecer 6,91% y amortiguar la desaceleración del PBI. Este avance fue impulsado por mayores ventas mayoristas de metales, materiales de construcción, alimentos y combustibles, así como por el dinamismo de supermercados, farmacias, tiendas por departamento y la comercialización de vehículos y motocicletas. La construcción también contribuyó al crecimiento, con un alza de 4,66%, sustentada en el incremento de 7,97% en el consumo interno de cemento, indicador ligado a una mayor actividad de obras privadas y autoconstrucción. Aunque la inversión del Gobierno Nacional disminuyó, los gobiernos regionales y locales elevaron la ejecución de proyectos de infraestructura.

PBI peruano desacelera a 1,8% en mayo tras desplome histórico de la pesca y caída de la manufactura.

PBI peruano desacelera a 1,8% en mayo tras desplome histórico de la pesca y caída de la manufactura.

Otro sector que revirtió su tendencia negativa fue minería e hidrocarburos, que creció 2,60% tras tres meses consecutivos de resultados adversos. Este desempeño se debió a una mayor producción de cobre, oro, hierro y estaño, así como al incremento en la extracción de gas natural y líquidos de gas natural. En contraste, la producción de petróleo mantuvo su tendencia a la baja. La relación entre pesca e industria evidencia el peso que todavía tiene la pesca industrial en la estructura productiva peruana: cuando disminuye la captura de anchoveta, también cae el procesamiento industrial de ese recurso, reduciendo el aporte conjunto de ambas actividades al crecimiento económico. Pese al freno registrado en esos sectores, el desempeño favorable del comercio, la construcción y la minería evitó que la economía registrara un crecimiento aún menor.

La desaceleración del PBI en mayo no se explica solo por la comparación con el mismo mes del año anterior. La serie desestacionalizada del INEI —que elimina efectos de feriados o campañas estacionales para medir mejor la evolución mensual— mostró que la producción nacional cayó 1,11% respecto de abril. Ese resultado confirma una pérdida de dinamismo en la economía durante el quinto mes del año.

Aunque el crecimiento acumulado del año sigue en terreno positivo, el dato de mayo expone la vulnerabilidad de la economía peruana ante factores que golpean a los sectores primarios. La fuerte caída de la pesca coincidió con alteraciones en las condiciones del mar vinculadas al Fenómeno El Niño Costero, que redujeron la disponibilidad de anchoveta y terminaron afectando también a la industria pesquera.

Entre los sectores que sí crecieron en mayo figuran electricidad, gas y agua (5,21%), alojamiento y restaurantes (5,05%), transporte (2,42%), servicios prestados a empresas (3,52%) y administración pública (3,69%). En tanto, el agropecuario apenas avanzó 0,10%, porque el crecimiento pecuario fue prácticamente neutralizado por una menor producción agrícola.

Leer artículo completo en larepublica.pe →