El 59% de los peruanos considera que el país está retrocediendo, mientras que solo un 8% percibe un progreso, según el más reciente Informe de Percepción de Progreso de las Familias, elaborado por Apoyo Consultoría con apoyo de Ipsos. La consultora compartió con Gestión los resultados al 20 de junio de este año.
Aunque la cifra de retroceso cayó 16 puntos porcentuales desde su pico más alto, registrado en diciembre de 2023 (75%), el socio de Apoyo Consultoría, José Carlos Saavedra, recalcó que esta mejoría es insuficiente. “Casi un 60% señala que el Perú está retrocediendo. Es uno de los niveles más altos desde inicios de los noventa. Los niveles usuales eran de 20%, hasta 2016, cuando empezó a aumentar la percepción de retroceso”, comentó. De hecho, el resultado de junio de 2025 no solo está lejos de los niveles prepandemia, sino que es similar a los registros de 1991.
Saavedra explicó que la tendencia al alza en la percepción de retroceso —que alcanzó su pico en diciembre de 2023— se debió a la confluencia de tres factores negativos: crisis política, deterioro institucional y recesión. A pesar de que factores como una inflación controlada y la recuperación del empleo formal han permitido que las familias perciban un progreso individual, las dudas sobre el futuro del país persisten.
A partir de entonces, el indicador comenzó a descender lentamente, en un ritmo similar al de inicios de los noventa, impulsado por la recuperación generalizada de la economía peruana. El informe de Apoyo señala que esta mejora relativa se aprecia en todos los segmentos poblacionales del país.
“Ahora vemos una recuperación cíclica. Ha mejorado la confianza empresarial, que estuvo en negativo por tres años seguidos. También hay mejores precios de los metales y el empleo crece. Hay una combinación de factores alentadora para Perú”, consideró Saavedra.
La encuesta realizada a junio por la consultora revela que, por primera vez desde el inicio de la pandemia, son más los hogares peruanos que indicaron estar en una situación mejor hoy que hace 12 meses en comparación con los que reportan deterioros. Esta sensación, desagregada por niveles de ingresos, sigue siendo uniforme: las familias con mejores condiciones socioeconómicas se auto perciben en mejores condiciones hoy y, aunque en menor medida, lo hacen de igual forma los hogares con menos posibilidades monetarias.
Saavedra explicó que gran parte de ello se explica por una cuestión circunstancial: el mercado de empleo formal ha registrado buenos avances en este primer semestre del 2025. “Se ha recuperado el sector agroindustrial, que demanda mucha mano de obra formal, pero de personal poco calificado. Ha estado creciendo cerca de 20% y el empleo formal total entre 6 y 8%, son tasas bien altas”, refirió.
El informe de Apoyo también destaca que, en los hogares de mayores ingresos, el empleo formal ha mostrado un buen desempeño en los sectores comercio y servicios. A esto se suma un entorno financiero más favorable y el pago de utilidades en marzo, que elevó la liquidez. “Aparte la inflación bajó y el salario real mejoró. El crédito a las familias se había ajustado mucho. Hoy empieza a aumentar. Todo eso mejora la percepción de las familias”, acotó Saavedra. Otro sector que sirve de apoyo a familias de bajos recursos es el turismo, que también habría incrementado su demanda en el año.
Sin embargo, al mirar el futuro inmediato, el informe revela un contraste. Las expectativas de las familias en los próximos 12 meses se mantienen alentadoras, pero hay pesimismo sobre el rumbo del Perú. Alrededor del 40% de las familias cree que su situación seguirá mejorando hacia 2026, pero solo el 20% de los encuestados cree que la economía peruana avanzará en la misma senda positiva. Para Saavedra, la primera explicación de ello está en que la pregunta hecha en el informe sobre los 12 meses futuros incluiría ya el resultado de las próximas elecciones presidenciales. Los comicios generales se realizarán el 12 de abril del 2026 y una posible segunda vuelta presidencial sería el 7 de junio del próximo año. “A partir de diciembre, debería intensificarse la incertidumbre electoral. Eso podría generar un debilitamiento en el crecimiento de la inversión y empleo hacia 2026”, estimó el analista.
Para Saavedra, el factor local que más afecta la percepción de progreso familiar es la inseguridad ciudadana. “Otra encuesta que hicimos encontró que el 90% de la población está cambiando sus hábitos por la inseguridad. Evitan salir a ciertas zonas, ya no a las horas de antes. Todo eso afecta las oportunidades de consumo”, dimensionó. Su impacto económico es grande, pues afecta al colectivo social, no a un grupo particular. “Es un factor que mitiga el empleo de todas maneras. En este informe hay mejoras individuales, pero en lo colectivo no se ha mejorado mucho. Estar mejor no quiere decir que estamos bien”, lamentó.
En el frente exterior, el panorama internacional es incierto. Saavedra recordó los recientes movimientos en torno a Israel e Irán, además de la política comercial fluctuante de Estados Unidos. Hechos similares podrían influir desde afuera.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta