El domingo 19 de julio, en el Estadio Nueva York Nueva Jersey de East Rutherford, Argentina buscará la cuarta estrella de su historia y el bicampeonato consecutivo tras Qatar 2022. Del otro lado estará España, que llega como una de las candidatas más sólidas del Mundial 2026 luego de vencer 2-0 a Francia. La remontada épica ante Inglaterra todavía está fresca en la memoria de la Albiceleste, que ahora se prepara para el desafío más grande del certamen.

La clasificación ante Inglaterra dejó marcas físicas y emocionales. El equipo de Lionel Scaloni estuvo en desventaja hasta el minuto 85, cuando Enzo Fernández anotó el empate, y después Lautaro Martínez selló la victoria por 2-1. El desgaste de compromisos anteriores fue advertido por el técnico, pero no fue impedimento para lograr el triunfo en los últimos minutos.

La Albiceleste conquistó su primer título como local en 1978, levantó la segunda copa en México 1986 de la mano de Diego Maradona y selló la tercera en Qatar 2022, con Lionel Messi como gran capitán. Ahora, a sus 39 años, el rosarino disputará lo que todo indica será su última función mundialista, en busca de un logro que ningún jugador argentino consiguió antes: ser campeón del mundo en dos ediciones consecutivas.

El torneo de Messi ha sido, según coincidieron varios medios internacionales, sencillamente descomunal: acumula ocho goles en lo que va de la cita mundialista y sigue siendo la referencia cada vez que el equipo necesita un golpe de clase para destrabar un partido complicado. Para Argentina, el desafío es doble: coronar la última función de Messi con el equipo nacional y confirmarse como una potencia que ya no solo gana, sino que también sostiene su hegemonía en el tiempo.

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