"Gus", un esqueleto disecado de Tyrannosaurus rex, en el edificio Breuer de Sotheby's en Nueva York. Foto: AFP

Un esqueleto de Tyrannosaurus rex de 67 millones de años de antigüedad, apodado ‘Gus’, se convirtió el martes en el fósil de dinosaurio más caro jamás comercializado al ser vendido por US$ 50,1 millones en la casa de subastas Sotheby's en Nueva York. El comprador, cuya identidad no fue revelada, realizó su oferta por teléfono. El récord anterior lo ostentaba el estegosaurio Apex, que en 2024 alcanzó los US$ 44 millones al ser adquirido por un multimillonario.

El ejemplar, considerado uno de los más grandes y completos desenterrados hasta la fecha, fue hallado en un rancho del condado de Harding, Dakota del Sur, por la empresa Theropoda Expeditions. Su nombre, Gus, proviene de Gary “Gus” Licking, el propietario del terreno donde se descubrió y excavó el fósil entre 2021 y 2023. En los días previos a la subasta, el fósil generó debate en la comunidad científica, pues algunos especialistas advirtieron que su venta a manos privadas podría limitar la investigación paleontológica futura.

Pese a las controversias, la subasta fue un éxito comercial. “Este resultado se ha gestado durante años”, declaró Cassandra Hatton, vicepresidenta de Sotheby's y directora global de ciencia e historia natural. “Gus no solo es un hallazgo excepcional, sino un ejemplar que ha sido excavado, documentado, preparado y conservado con la máxima excelencia. El mercado responde positivamente cuando los ejemplares valiosos reciben el cuidado adecuado”.

El esqueleto de ‘Gus’, un Tyrannosaurus rex de 67 millones de años de antigüedad, mide 3,8 metros de altura (12,5 pies) y fue montado en una pose que recrea el aspecto de un depredador en acción. Conserva grandes dientes afilados como dagas, lo que lo convierte en una de las principales atracciones de la nueva sede de la casa de subastas en Nueva York. Sin embargo, la cabeza original del fósil no está unida al resto del esqueleto debido a su gran tamaño y peso; se exhibe por separado en el vestíbulo del edificio Breuer de Sotheby's, mientras que sobre el esqueleto se instaló una réplica. En el folleto de la subasta, Sotheby's describe a Gus como una “pieza monumental” que requeriría servicios especiales de manipulación o envío debido a su tamaño u otras consideraciones físicas. Estas características, sumadas a su imponente apariencia y enormes dimensiones, hicieron que el espécimen alcanzara un precio récord de US$ 50.1 millones, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás vendido.

Leer artículo completo en larepublica.pe →