Durante el foro Fenómeno El Niño: impactos y desafíos para el Perú”, el jefe del Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IEDEP) de la CCL, Óscar Chávez, detalló que la estimación del 23% del PBI nacional expuesto a riesgo se calculó a partir del peso económico de las siete regiones más vulnerables: Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad, Áncash, Ica y Cajamarca. “Para cada uno de estos departamentos hemos estimado cuánto aportan al PBI. Entonces, sumando los departamentos por sectores más golpeados potencialmente se estima que está expuesto a riesgo el 23% del PBI”, explicó.

En concreto, la CCL determinó que esas regiones concentran en promedio el 33.3% del PBI agropecuario, el 60.7% del PBI pesquero, el 25.7% de la manufactura, el 21% del comercio y el 22.9% del transporte nacional. Además, varias de ellas presentan altos índices de pobreza, lo que agravaría el impacto social de un evento climático severo. Cajamarca es una de las que más preocupa: su pobreza fluctúa entre el 35.7% y 39.8%, lo que la convierte en la población más vulnerable ante desastres.

La CCL calcula que estas regiones aportan en promedio el 33.3% del PBI agropecuario, el 60.7% del PBI pesquero, el 25.7% de la manufactura, el 21% del comercio y el 22.9% del transporte nacional.

Aunque el periodo de mayor riesgo se proyecta para finales de este año e inicios del próximo, la CCL advierte que algunos sectores ya muestran señales de afectación. Según Chávez, la actividad agrícola registra una caída de 0.3%, mientras que el sector pesca retrocede 5.9%, reflejando los primeros impactos del calentamiento del mar. En el caso de la pesca, las mayores temperaturas obligan a especies como la anchoveta a desplazarse hacia mayores profundidades, lo que reduce temporalmente las capturas.

Javier Bereche, presidente de la Cámara de Comercio y Producción de Piura, señaló que los cultivos con mayor riesgo ante el fenómeno climático en el norte son el limón y el mango, ya que requieren frío para florecer entre mayo y julio. “La floración de nuestro cultivo se da entre mayo y julio. Si no hay frío, por lo tanto, se ve afectado. Lo primero que ustedes van a ver afectado en el fenómeno es el limón y la escasez genera subida de precio”, precisó. Según Bereche, el limón se afecta en un 80%, el mango en un 80%, la uva en 30%, el arándano en igual medida, el algodón en 40% y el banano alrededor de 35% o 40%. “Esos son los impactos del fenómeno en la agricultura piurana”, agregó.

De acuerdo con los representantes de la CCL, los efectos en la agricultura dependerán del cultivo y del momento del ciclo productivo en que ocurran las lluvias. Los cambios en los calendarios de siembra y cosecha también podrían alterar las ventanas de exportación de frutas y hortalizas. El meteorólogo José Manuel Gálvez indicó que las perspectivas prevén un escenario lluvioso para el verano, entre diciembre y marzo, en gran parte del norte y occidente del país. En contraste, en la sierra se advirtió que podrían enfrentar una falta de lluvia entre octubre y noviembre. “De octubre a noviembre, tienden a ser particularmente peligrosas porque la campaña agrícola en la sierra está comenzando y esa es una época del año donde puede haber mucha helada. El cultivo que está saliendo se afecta”, refirió Gálvez.

CCL advierte que están expuestos a riesgo el 60% del PBI pesquero por aguas más cálidas y el 33.3% del PBI agropecuario por riesgo de sequías en la sierra sur y central. (Foto: Andina)

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