Durante el Seminario sobre Gestión y Tecnología Agrícola para Perú, organizado por el Instituto de Gestión Agrícola y Rural del Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales de China, la viceinvestigadora de la Academia de Ciencias Agrícolas y Forestales de Beijing, Wan Jing, detalló las cuatro variedades de arándano que buscan romper la estacionalidad en el gigante asiático. El evento contó con la participación de este diario.

Actualmente, China es el mayor productor mundial de arándanos, aunque la mayor parte de su cosecha se destina al consumo interno. En contraste, Perú lidera las exportaciones globales del fruto. “China tiene una producción asimétrica; de julio a septiembre el suministro en China es bajo, y de agosto a enero, Perú es el principal exportador a ese mercado asiático. Hay una gran complementariedad entre los países”, sostuvo Jing.

China les puso nombre a las cuatro variedades que buscan romper la estacionalidad del arándano, indicó Jing. (Foto: Camila Vera)

Con el objetivo de garantizar su seguridad alimentaria, el país asiático ha introducido cuatro variedades capaces de crecer todo el año. La primera es Eureka Sunrise, que requiere un frío extremadamente bajo y madura de forma temprana. Se caracteriza por ser un fruto grande, crujiente, dulce y de acidez moderada. Sin embargo, su desventaja es que, aunque el primer lote es grande, los posteriores son pequeños; además, es susceptible a la infección por moho gris.

Cabe resaltar que esta potencia es actualmente la mayor productora de arándanos del mundo. Sin embargo, gran parte del fruto se consume en el mercado interno; en dicho escenario, Perú lidera las exportaciones globales.

La tercera variedad es la Mágica, que requiere entre 150 y 300 horas de frío. Aunque su fruto es grande y resistente al transporte, presenta desventajas: un aroma ligeramente suave y frutos finales más pequeños y amargos. En tanto, la variedad Sekoya Pop, con amplio protagonismo en Perú, destaca por su necesidad de frío casi nula, maduración temprana y un fruto extragrande, de azul oscuro, pulpa crujiente, dulce y de ácido leve, además de ser extremadamente resistente al almacenamiento y transporte. La segunda variedad es Arana, que exige 250 horas de frío y un periodo de maduración medio, con un fruto grande, azul oscuro, alto dulzor y acidez media. Diego Sotomayor, director de Gestión de Investigación de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM) y participante del evento, calificó el avance como bueno, sobre todo porque el clima en China no es tan favorable como en Perú; es más bien extremo por las estaciones tan marcadas. “La principal lección es siempre la adaptación y la atención a las condiciones cambiantes, como clima y mercado. Ayuda mucho también hacer análisis de prospectiva para identificar los desarrollos emergentes. Sobre un cultivo específico [como el arándano], es necesario profundizar estudios de fisiología, biología reproductiva y fertilidad, todos en relación a condiciones ambientales fluctuantes, precisó. China impulsa nuevas variedades de arándanos adaptadas a diferentes condiciones climáticas para ampliar su producción durante más meses del año. (Foto: Pexels)

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