El Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) oficializó la emergencia sanitaria en todo el territorio nacional por 90 días calendario luego de confirmar un brote de influenza aviar de alta patogenicidad tipo A subtipo H5N1 en aves de corral. La medida fue publicada en el diario oficial El Peruano mediante la Resolución Jefatural N.° D000104-2026-MIDAGRI-SENASA-JN, que establece que el periodo de emergencia podrá reducirse o prorrogarse según la evolución epidemiológica del brote y la evaluación técnica de la autoridad sanitaria.

El foco del brote fue detectado en un predio de aves de combate ubicado en el sector Barrio Obrero, distrito de San Vicente de Cañete, provincia de Cañete, región Lima. Según el Senasa, la presencia del virus H5N1 fue confirmada mediante el Informe de Ensayo N.° 202606524, emitido el 6 de julio de 2026 por el Centro de Diagnóstico de Sanidad Animal. Ante ello, la autoridad sanitaria ordenó la cuarentena del foco, el sacrificio sanitario de todas las aves afectadas, la delimitación de una zona perifocal, el control del movimiento de aves, vigilancia epidemiológica permanente y vacunación conforme a los protocolos establecidos.

Como parte de la declaratoria de emergencia, el Senasa dispuso una serie de medidas obligatorias para personas naturales y jurídicas. Entre las principales restricciones figuran la prohibición de movilizar aves domésticas vivas y productos de riesgo desde el foco y la zona perifocal sin autorización del Senasa; la obligación de contar con certificado sanitario para el traslado de aves dentro del país; la prohibición de realizar eventos gallísticos, ferias, exposiciones y concentraciones de aves en las zonas bajo control sanitario; la prohibición de arrojar aves vivas o muertas en la vía pública, ríos, canales o drenajes; y la prohibición de manipular aves sospechosas sin equipos de protección personal.

Predios deberán cumplir estrictas medidas de bioseguridad

Los propietarios de predios afectados están obligados a cumplir cuarentena, lo que implica restringir el ingreso y salida de aves, personas y vehículos no autorizados. Entre las exigencias adicionales figuran instalar pediluvios con desinfectantes, desinfectar equipos y vehículos, colocar avisos de control cuarentenario en los accesos, eliminar aves y materiales de riesgo, fortalecer las medidas de bioseguridad y reportar de inmediato cualquier signo de enfermedad o baja en la producción avícola. El Senasa puede solicitar apoyo de la fuerza pública y aplicar sanciones ante incumplimientos.

Producción avícola y abastecimiento están garantizados

La autoridad sanitaria aseguró que la emergencia no afecta el abastecimiento nacional de productos avícolas. Las exportaciones continúan con normalidad gracias a los acuerdos de zonificación y compartimentación sanitaria con mercados internacionales. El Senasa recordó que la industria avícola es estratégica: el pollo y el huevo aportan alrededor del 70 % de la proteína de origen animal consumida por la población peruana, por lo que es prioritario evitar la propagación del virus.

Senasa intensificará la vigilancia epidemiológica

Durante la emergencia, las Direcciones Ejecutivas del Senasa, en coordinación con la Dirección de Sanidad Animal, reforzarán el monitoreo epidemiológico y ejecutarán acciones administrativas para controlar y erradicar el brote. La entidad exhortó a los productores avícolas a comunicar de inmediato cualquier sospecha de influenza aviar o disminución inusual de la producción para activar los protocolos sanitarios.

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