Dos buses interprovinciales de la empresa Dorado fueron atacados a balazos de manera casi simultánea en el distrito de Puente Piedra, en un nuevo episodio de violencia que golpea al transporte de pasajeros. Los atentados dejaron a un conductor herido y obligaron a la compañía a suspender todas sus operaciones hasta nuevo aviso, ante el temor de nuevos ataques vinculados a presuntas redes de extorsión.

El primer atentado ocurrió a la altura del peaje de Puente Piedra. Según los reportes, dos sujetos que se desplazaban en una motocicleta interceptaron una unidad que se dirigía hacia Trujillo con 43 pasajeros a bordo y dispararon directamente contra el parabrisas del vehículo. Producto del ataque, uno de los proyectiles rozó la cabeza del conductor, quien resultó herido. El conductor de relevo asumió el control de la unidad y trasladó de inmediato a su compañero a un hospital cercano para que reciba atención médica.

La empresa Dorado detuvo todos sus servicios interprovinciales hasta nuevo aviso tras los atentados en Puente Piedra, lo que afecta las rutas a Trujillo y Paiján, en medio de la creciente violencia contra el transporte.

La empresa ha suspendido sus actividades ante el temor de un nuevo ataque extorsivo.

Fuentes del sector transporte informaron que los atentados se produjeron de forma casi simultánea, y que la compañía decidió suspender sus actividades ante el temor de un nuevo ataque extorsivo. La medida afecta directamente a los pasajeros que tenían programados viajes hacia el norte del país.

Mientras las autoridades atendían el primer ataque, otro bus de Dorado fue atacado a pocos kilómetros, en las inmediaciones del paradero Fundición, también en Puente Piedra. Esta unidad, que transportaba a 60 pasajeros con destino a Paiján, recibió al menos cinco impactos de bala tras ser interceptada por desconocidos armados. Testigos del primer ataque señalaron que los disparos estuvieron dirigidos hacia la cabina del conductor, lo que evidenciaría que el objetivo de los delincuentes era asesinar al piloto del bus. Las imágenes de ambos vehículos muestran que los impactos de bala perforaron los parabrisas en dirección al asiento del conductor, un patrón que refuerza la hipótesis de un ataque planificado contra los pilotos. Aunque este segundo atentado no dejó personas heridas ni fallecidas, los pasajeros vivieron momentos de pánico y los trabajadores de la empresa expresaron su preocupación por la creciente inseguridad en las rutas hacia el norte del país. Tras los atentados, la empresa Dorado anunció la suspensión temporal de todas sus operaciones para proteger la integridad de sus trabajadores y pasajeros. lr.pe lr.pe

La Policía Nacional investiga ambos atentados bajo la hipótesis de que se trataría de un nuevo caso de extorsión contra empresas de transporte interprovincial. Las primeras diligencias apuntan a que los ataques fueron coordinados y ejecutados casi al mismo tiempo, una modalidad que busca generar mayor presión sobre las empresas para obligarlas a pagar cupos. Este doble atentado se suma a la ola de violencia que en los últimos meses afecta al sector transporte, donde conductores y empresas denuncian constantes amenazas y ataques armados por parte de organizaciones criminales que operan principalmente en Lima norte.

Representantes de El Dorado indicaron que la paralización del servicio se mantendrá hasta nuevo aviso, mientras las autoridades realizan las investigaciones y evalúan las condiciones de seguridad para retomar los viajes. La medida afecta las rutas interprovinciales que conectan Lima con ciudades del norte, como Trujillo y Paiján, y deja a decenas de pasajeros sin posibilidad de continuar sus viajes.

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